Lujo, excentricidad y pileta en altura
Un complejo hotelero que sirve de ingreso a la ciudad de Singapur es un despliegue de diseño y cuenta con la piscina en altura más larga del mundo.
Marina Bay Sands es un complejo de alta densidad y uso mixto, para cuya construcción se invirtieron 5.700 millones de dólares. Diseñado por el arquitecto Moshe Safdie para Las Vegas Sands Corporation, sus instalaciones que ofrecen una superficie de 845 mil metros cuadrados sobresalen en el paseo marítimo de Singapur, creando una puerta de entrada a la ciudad y proporcionando un entorno dinámico para la vida cotidiana del lugar.
El conjunto consta de tres torres hoteleras con 2.560 habitaciones, un centro de convenciones y exposiciones de 120.000 m², un centro comercial, un museo de Arte y Ciencia, dos teatros Arenas, seis restaurantes, dos pabellones flotantes y un casino con 500 mesas y 1.600 máquinas tragamonedas, según la enciclopedia Wikipedia.
Concepto y estructura
Según palabras del arquitecto Safdie, "Marina Bay Sands es realmente más que un proyecto de construcción: es un microcosmos de una ciudad arraigada en la cultura de Singapur, su clima y su vida contemporánea. Nuestro desafío fue crear un lugar público vital a escala de distrito urbano, es decir, hacer frente a un proyecto de mega-escala e inventar un paisaje urbano que funcione a escala humana".
El arquitecto diseñó una estructura urbana que entrelaza los componentes de un programa complejo, con una dinámica de cruce de caminos urbanos y lugar de reunión pública. Inspirada en las grandes ciudades antiguas que se ordenan en torno a una vía pública importante, Marina Bay Sands se organiza en torno a dos ejes principales que atraviesan el barrio y le dan un sentido de orientación, poniendo mayor énfasis en la calle peatonal, como centro de la vida cívica.
Piscina especial
Situada a 200 metros de altura, la piscina realmente es enorme (tres veces una olímpica en longitud, aunque mucho más estrecha). Su diseño de estilo borde infinito hace que horizonte y agua se fusionen en una misma imagen. Un espectáculo en sí misma, se la puede apreciar como turista circunstancial o como pasajero alojado en el hotel.
Todo el funcionamiento es de una complejidad enorme, porque a estas alturas hay que compensar el movimiento de las torres; para ello, cuenta con unas juntas de dilatación más unos ajustes hidráulicos.

