Ideas para ubicar la PC
Cómo asignarle un espacio en casa.
Hoy, la computadora es un elemento que está en la mayoría de los hogares, en muchos casos como herramienta de trabajo y en otros tantos como un instrumento fundamental que ayuda en la tarea de los niños.
Podría decirse que es un integrante más del panorama doméstico y que, por tanto, requiere de una zona específica para cumplir su funcionalidad y así acompañar al ambiente general de la vivienda.
Para determinar su mejor ubicación, hay que considerar tres factores:
• Quiénes y cuántos la utilizan
• Cuándo se usa con mayor intensidad
• Qué actividades se realizan con ella
Diferentes lugares
Como zona de trabajo. Lo ideal es buscar un lugar privado. Con estantes y compartimientos en lo alto para liberar la zona, y que no haya objetos y papeles innecesarios sobre el escritorio.
Mirando a la ventana. Parece ser el lugar más indicado. Favorece al trabajo y la concentración personal. Sólo hay que cuidar que el sol de frente no moleste. En esos casos, hay cortinas muy apropiadas que oscurecen el ambiente y no quitan visibilidad al exterior.
En un pasillo. Habrá que verificar las dimensiones y la iluminación, para no entorpecer la vida social y realizar cómodamente el trabajo y, por supuesto, contar con luminosidad suficiente, sea natural o artificial.
Bajo escalera. Aprovechar ese hueco en su parte más elevada es una opción muy utilizada para ganar espacio. Con 90 centímetros se puede generar un buen sector que permite ganar privacidad.
En el dormitorio. Es algo muy común en muchos hogares donde los metros escasean o no hay habitaciones tranquilas. Se resuelve con sólo crear una pequeña mesa de despacho, con su silla correspondiente, que tenga suficiente sitio para manejar la PC (entre 1 y 1,20 metro cuadrado).
La iluminación
Con respecto a la iluminación, debe aprovecharse siempre la luz natural; para ello, es importante ubicarla cerca de una ventana, para que el sol ingrese por un costado y se eviten sombras en el teclado. Además, hay que procurar que el CPU no quede sobre el escritorio o cualquier otro objeto que obstruya la luminosidad. En cambio, el monitor debe ubicarse de manera que no reciba la luz solar de frente, para que la pantalla no se oscurezca o muestre reflejos que impidan la visión.
Para trabajar de noche, es indispensable contar con una lámpara de escritorio, de forma tal que se pueda dirigir a la zona de trabajo.

