Cómo recuperar persianas de madera
Claves para su mantenimiento.
Es cierto que aportan calidez, presencia y elegancia a la casa. También es real que demandan mayor atención que las de aluminio o PVC, pero vale la pena realizar un mantenimiento regular para conservar el encanto propio de las persianas de madera.
Si bien durante mucho tiempo se las dejó de lado, nuevos productos y tratamientos con materiales especiales volvieron a ponerlas entre los materiales más elegidos de las aberturas. Además, tienen la ventaja de que pueden restaurarse de manera sencilla, y, con un buen tratamiento, duran años.
Los expertos en carpintería señalan que su mantenimiento no es complicado; sólo requieren dedicación y paciencia. En ese sentido, expresan que para recuperar el aspecto original la primera tarea es limpiar completamente la superficie, para eliminar los restos de pintura o barniz deteriorados, tal como se hace en la mayoría de los trabajos de restauración.
En este paso, para que la tarea resulte más sencilla, lo mejor es utilizar un decapante. Pueden usarse los productos especiales para el caso, que se consiguen en pinturerías o ferreterías, o, de lo contrario, recurrir al alcohol de quemar, el cual (con la ayuda de un cepillo de cerdas duras y una espátula) permitirá retirar todos los restos innecesarios y así dejar la superficie completamente limpia y lista para continuar trabajando sobre ella.
Una vez finalizado el decapado, lo siguiente será retirar los restos con un paño. Luego, si lo que deseamos es pintar con color, habrá que aplicar una base selladora sintética y después una pintura para exteriores resistente a la intemperie.
Otra de las alternativas es mantener el color original de la persiana. En ese caso, habrá que aplicar protectores para exteriores, que permitirán que la persiana se dilate, se contraiga y pueda respirar sin inconvenientes. Se recomienda aplicar de 2 a 3 manos con pincel de cerda natural, preferiblemente de buena calidad.
Desde la marca Cetol destacan que los protectores que esa firma produce para exteriores en sus diferentes presentaciones no crean película en la madera, y además la protegen. Así, resultan perfectos para recuperar las persianas decoloradas por el efecto del sol y la lluvia, con terminaciones brillante o satinado.
Finalmente, los barnices son una alternativa que cuenta con buen rendimiento en interiores (generalmente, no son microporosos ni flexibles y no tienen tanta resistencia a las inclemencias del tiempo como para ser usados en exteriores).

