Césped sintético decorativo: una idea que crece
Surgido en el ámbito deportivo, este material tiene hoy su mayor desarrollo en canchas de fútbol. En el uso residencial, la tendencia es incipiente, pero en alza, ya que es recomendable para sumar verde en balcones, patios y bordes de piletas. Fácil instalación, bajo mantenimiento y precios accesibles, sus puntos fuertes.
El césped sintético ocupa un lugar destacado en el deporte argentino. Esta tendencia, que surgió en canchas de fútbol 5, viene creciendo en ámbitos como el fútbol y el hockey, donde las federaciones han dado el visto bueno a su uso. Los principales clubes del país ya lo aplican en sus canchas de entrenamiento. Pero, además, según los especialistas, este recurso también está empleándose en complejos de tenis, golf y rugby.
En Argentina se consumen 800 mil metros cuadrados de césped sintético al año, lo cual ubica al país en el segundo lugar dentro de América latina, según Aldo Chelo, director de Sportlink Argentina, una firma de origen brasileño. Debido a que no hace falta agua para su mantenimiento (como sí requiere el césped natural), el pasto sintético resulta muy útil en provincias donde el clima es árido y hostil, especialmente en Cuyo y la Patagonia. Mendoza, San Juan, Chubut, Santa Cruz y Neuquén son algunos referentes de esa aplicación.
En Córdoba, en cambio, sigue usándose especialmente en complejos de minifútbol y fútbol profesional. “Instalamos dos canchas para entrenamiento liviano en Talleres. Se trata de espacios chicos, de 30x50 metros, para días de lluvia. Fue el primer club; ahora estamos hablando con Belgrano, a quien le propusimos hacer una cancha de fútbol profesional Fifa, como la de Boca”, comenta Chelo, de Sportlink Argentina, única marca con licencia de la Fifa.
Si bien el césped deportivo es el más vendido, el pasto sintético también puede aplicarse en casas, hoteles y complejos recreativos. Su uso decorativo conlleva las mismas ventajas que en las canchas. En el caso del hogar resulta ideal para jardines, terrazas, balcones y piletas. “El producto tiene aceptación en Córdoba, lo que no significa que se realicen muchos trabajos, ya que las superficies a cubrir son reducidas. Generalmente, se coloca césped sintético en patios de luz, terrazas de casas y de edificios y patios donde no hay posibilidad de sembrar césped natural. Es decir, en toda superficie que esté al aire libre y en la que, en vez de pasto, tengamos cemento. De allí que se quiera imitar el pasto natural”, comenta Tomás Grunhaut, gerente de Grunhaut.
Con buena fibra. En el país, el césped sintético que se comercializa para hogares es de mediana calidad. La mayoría de los especialistas consultados coincide en que aún no hay un gran desarrollo del material. Si bien se venden hilados de polietileno, también hay mucha oferta de fibras de polipropileno, que resulta más económica, pero de menor calidad. El césped residencial es bajo, ronda entre los 10 y 15 milímetros, con una textura más dura y áspera.
Desde Sportlink Argentina, aseguran que en el mundo se están usando nuevas fibras de polietileno de gran calidad para el uso residencial, con una estética muy parecida al pasto natural y de textura suave, pero a nivel local todavía no hay un gran desarrollo de ese tipo.
En cuanto a la instalación del césped doméstico, para Juan Carlos Orzewszki, encargado de Ventas Nacionales de Forbex, es clave tener en cuenta la superficie. “A diferencia de las canchas –explica el especialista– en el uso residencial se necesita una base de cemento alisado y una superficie con pendiente, porque el césped artificial no es impermeable”. En los hogares, el material va pegado al piso.
En cuanto a costos, el precio del pasto artificial de polietileno monofilamento, de alta calidad, puede duplicar el valor del césped de polipropileno más económico, según dicen los fabricantes nacionales. Lo positivo: un mantenimiento casi nulo, que amortiza la inversión y evita los cuidados que exige el césped natural.
Las ventajas:
Estético:
las fibras sintéticas más modernas son idénticas al pasto natural.
Verde:
permite mantener el jardín inalterable todo el año.
De fácil y rápida instalación:
demora pocas horas y sólo emplea pegamento.
Ecológico:
no requiere de agua para crecer y el clima (sol o heladas) no lo afectan.
Mantenimiento de bajo costo
: no necesita productos especiales.
Durable:
no hace falta cortarlo periódicamente y puede durar cinco años.
Amigable:
también se lo puede emplear en áreas de mascotas.
Útil:
en días de lluvia no se forma barro y el agua, si hay buena pendiente, se escurre.
Cepillo y aspiradora:
sólo con esos dos elementos se lo mantiene parejo y limpio.
Higiénico:
no alberga hongos, piojos ni ácaros.
Opiniones de la gente
“Para canchas deportivas se pueden usar diferentes tipos de céspedes. Ahora estamos teniendo un boom de canchas de fútbol con caucho molido en la base. Antes, tuvimos de canchas de hockey. El caucho relegó a la arena (que se usaba anteriormente). De hecho, el césped con caucho está autorizado por la Fifa para jugar profesionalmente”, asegura Tomás Grunhaut.
“Las canchas fueron inauguradas a comienzos de noviembre. Para la institución resultan de gran utilidad, porque les permiten practicar a las divisiones inferiores y también al plantel superior cuando las condiciones climáticas no ayudan. Actualmente, son utilizadas por jugadores del club desde las 8 hasta las 19. A partir de ese horario, pueden ser alquiladas por terceros”, cuenta José Sanguedolce, del área de prensa del Club Talleres. El club posee dos canchas de césped sintético de 30x48 metros cada una.
Costos: $ 100 cuesta el metro cuadrado de césped sintético decorativo básico. Sin embargo, los de polietileno con mejor calidad pueden duplicar ese precio. Hay, incluso, de 300 pesos el metro cuadrado.
El costo de mano de obra ronda entre los 60 y los 100 pesos.

