Conocé a Lily, una cámara-drone que "persigue" al usuario mientras lo filma
Gracias a un sensor de movimiento y un dispositivo de rastreo, este drone se propone como la evolución de la cámara para filmar deportes.
A primera vista, parece un drone como los que ya es habitual ver, e incluso un poco más pequeño: pesa poco más de 1 kilogramo y mide 25 x 25 centímetros. Sin embargo, cuenta con una función que lo destaca de entre el resto: una vez puesto en acción no hay que hacer otra cosa más que moverse para que el drone persiga al objetivo y lo filme.
Lily, tal como han bautizado a su invento unos estudiantes de la Universidad de Berkeley, hace su trabajo gracias a un sensor de movimiento que el usuario debe activar antes de encenderlo, y desarrolla una velociad máxima de 40 kilómetros por hora para filmar de acuerdo a las especificaciones con que se lo configure.
Su cámara graba en HD en resolución de hasta 1080p (720p en cámara lenta) y 120 cuadros por segundo, con lo que parece perfecta para registrar deportes como el ciclismo, el skate y hasta el fútbol.
¿Más datos técnicos? Es completamente sumergible, puede tomar fotos en 360 grados en HD con su cámara de 12 megapíxeles, su batería le permite una autonomía de 20 minutos volando y dos horas en reposo y alcanza una altura de poco más de 30 metros.
Todo esto por un precio más que razonable: la preventa hoy mismo en el sitio del emprendimiento, lo ofrece a 499 dólares más 20 dólares de gastos de envío (aclara que el comprador debe hacerse cargo del impuesto en caso de envíos a otros países), y una vez lanzada oficialmente la venta costará el doble, o sea 999 dólares.

