Violador estaba por ser condenado, se fugó y una de sus víctimas logró encontrarlo
La mujer se había hecho pasar por asistente social y encontró al abusador en su propia casa. Sin embargo, el hombre volvió a escapar.
Ante la falta de respuestas de la Policía y la Justicia, una mujer abusada decidió investigar por su cuenta y localizó a su atacante prófugo en su propia casa, haciéndose pasar por asistente social, pero el hombre logró escapar.
El abogado Andrés Bonicalzi -defensor de la víctima-, dijo esta mañana que se trata de Alejandro Javier González, quien se fugó el día en que se iba a conocer el veredicto en el juicio por este caso y el de otras cuatro víctimas en la localidad bonaerense de González Catán, partido de La Matanza.
El letrado sostuvo que la Justicia y las fuerzas de seguridad "no buscan" a los abusadores, ya sea por "falta de recursos, de capacitación o porque no les interesa hacerlo".
En diálogo con el canal Todo Noticias (TN), Bonicalzi relató que las víctimas llevaron al acusado ante el Tribunal Oral Criminal (TOC) 2 de La Matanza, que integran los jueces Arturo Gavier, José Lecce y Graciela De Palo.
"Estaban todos los elementos de prueba dados para acreditar la existencia de los hechos y la autoría material de esta persona (por González)", recordó Bonicalzi. Y precisó que, antes de que se dictara la sentencia se pidió pasar a un cuarto intermedio con la detención del acusado por peligro de fuga latente. Sin embargo, la justicia desestimó el pedido y el hombre siguió en libertad.
Estaba en su casa
El abogado contó que, "el día de la sentencia, (el imputado) no aparece y, desde ese momento, se libran una orden de captura nacional y otra internacional".
"Una de las víctimas, Romina, desde ese momento va todas las semanas a la fiscalía y va todas las semanas a la comisaría, y nadie le da una respuesta. Hace pocos días, ella toma una decisión: comenzar una investigación por sus propios medios", detalló el letrado.
Bonicalzi dijo que lo primero que hizo la mujer fue ir al domicilio del acusado, que figuraba en el expediente, haciéndose pasar por una asistente social. "Toca el timbre y la atiende el violador", contó sorprendido el abogado y se quejó: "Nadie había ido ni siquiera a buscarlo a su domicilio (particular). Ni siquiera se había hecho ese trabajo mínimo y básico de investigación".
Luego, contó que la víctima llamó al 911 de la Policía, pero los patrulleros llegaron tarde, ya que el imputado se había escapado. La mujer, pese a la desazón que le provocó que la fuerza de seguridad no arribara a tiempo para detener al presunto violador serial, siguió investigando al imputado.
"Romina se dio cuenta de que (González) estuvo activo en redes sociales (de Internet) y nunca nadie había tomado captura de esas acciones (en la Web)", protestó Bonicalzi.

