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Vinculan al “Chancho” Sosa con la droga en matafuegos

Investigadores que declararon ayer indicaron que era el comprador de 18 kilos de pasta base. El Tribunal Oral Federal N° 1 comenzó ayer a juzgar a cuatro imputados.

16 de febrero de 2013 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
Vinculan al “Chancho” Sosa con la droga en matafuegos
Imputados. Los miembros de la llamada “banda de los matafuegos” comenzaron a ser juzgados (Raimundo Viñuelas/La Voz).

Aunque no pudo ser condenado, y no registra ningún antecedente, su nombre surge en cada ca­so por narcotráfico. René Alejan­dro "el Chancho" Sosa, es ya, un hombre "marcado" por investigadores de todas las fuerzas de seguridad, pero hasta el momento ha logrado zafar de esa persecución permanente. El "Chancho" Sosa volvió a ser noticia ayer en el juicio que se inició contra cuatro imputados por el transporte y comercialización de 20 kilos de pasta base ocultos en matafuegos, una operación triangulada entre Salta, Buenos Aires y Córdoba. Los acusados son los salteños Marcos Antonio "Pato" o "Gordo" Ríos (38), Héctor Eduardo "Chino" Llanos (40), Patricio Ariel "Coco" López (37) y el cordobés Héctor David Palacios (26), afincado en Maldonado, el mismo barrio del "Chancho".La "banda de los matafuegos" era investigada desde el 16 de septiembre de 2009, cuando desde el Juzgado Federal N° 1 se comisionó a personal de Drogas Peligrosas de Córdoba y de inteligencia de Gendarmería, para desbaratar una organización de narcos que tenía entre sus integrantes a un hombre conocido como "el boliviano Coco". Se realizaron "trabajos de campo" y consultas con policías de Salta, lo que permitió identificar al primer sospechoso: Patricio Ariel "Coco" López.Para los agentes de Drogas Peligrosas, López era un "maestro cocinero" que transformaba la pasta base en cocaína de primera calidad. Ya en los inicios de la pesquisa se lo vinculó al "Chancho". Al resto de los imputados se llegó a través de las intervenciones a los teléfonos de "Coco" y de sus interlocutores.Los sospechosos no se imaginaban que, a medida del intercambio de llamadas, eran seguidos de cerca y todos sus movimientos fotografiados. Así fueron cayendo uno a uno. Para los investigadores no fue complicado establecer las vinculaciones entre los imputados cuyo modus operandi era trasladar la pasta base de Salta a Buenos Aires y de allí a Córdoba.La organización gozaba de mecanismos muy aceitados, pero no contaba con la persistencia de los comisionados por la justicia federal de Córdoba.El insólito tráfico de estupefacientes, ya que hasta no hace mucho era directo de Bolivia a Córdoba, sin pasar por Buenos Aires, incluía cantidades demasiado importantes, pero los involucrados en la causa no se andaban con "chiquitas". En un solo envío mandaron unos 20 kilos de pasta base a nuestra ciudad capital. Dos matafuegos ocultaban unos 18 kilos de pasta base. El resto de la droga fue enviado en paquetes envueltos con cintas. Un hotel de Alta Córdoba era el centro de operaciones. La pasta base arribó en ómnibus de larga distancia. Entre el 11 y 12 de mayo de 2010 los investigadores decidieron actuar, con el consentimiento del Juzgado Federal 1. Cayeron todos los imputados, incluyendo a Nilda Inés Ríos Maldonado (38) que, con un beneficio de excarcelación o prisión domiciliaria, se fugó. La que no pudo comparecer porque permanece prófuga desde hace cuatro años es Ivón Licet Guzmám Illet, pareja de Ríos.Según la causa, el "Pato" Ríos era el encargado de manejar la pasta base desde un domicilio de Liniers, en Buenos Aires. La pasta era enviada a Córdoba en colectivos de larga dis­tancia. Previamente, Palacios y López hacían un adelanto para recibirla. Por cada kilo de pasta base que podría multiplicarse varias veces, los compradores de Córdoba pagaban entre 10 y 12 mil pesos. Se supone que en la operación desmantelada, con más de 20 kilos de pasta base, se arruinó un negocio que ron­da­ría los dos millones de pesos.Y en ese marco de un negocio ilegal, más que rentable, volvió a surgir el nombre del "Chancho" Sosa. El oficial Marcos Ariel Martínez fue el primer testigo en mencionar la vinculación de Sosa con los imputados. Pero el oficial de Gendarmería Luis Marcelo Pérez se encargó de complicar definitivamente al sospechoso que el mismo tribunal, en un fallo anterior, declaró inocente al considerar nulo el procedimiento policial. "La droga que se le secuestró a Palacios, era para René Alejandro Sosa", sostuvo con seguridad y vehemencia Pérez. "Yo no podía identificar su voz pero sí su teléfono, era la primera vez que lo escuchaba", dijo.

Una planilla limpia

Absuelto. "Siento una decepción muy grande, porque pedí la condena ya que tenía los elementos suficientes para decir que 'el Chancho' Sosa es un narco", dijo el fiscal Maximiliano Hairabedian tras conocerse la absolución del mismo tribunal que hoy juzga el narcotráfico a través de matafuegos, cuyo supuesto destinatario, según los investigadores, es precisamente el hombre apuntado por las distintas fuerzas de seguridad como un "jerarca" del tráfico de drogas en Córdoba. La incógnita es: ¿Sosa volverá a sentarse en el banquillo de los acusados?