Temas del día:

Una discusión en un campo terminó con un peón asesinado

El drama sucedió en un tambo. La víctima peleó con un compañero de trabajo por una "canilla que goteaba". Terminó muerto de dos puñaladas. El supuesto autor, detenido.

02 de diciembre de 2012 a las 12:01 a. m.
Una discusión en un campo terminó con un peón asesinado

Lo que parecía una discusión nimia en un tambo entre dos peones terminó finalmente de la peor manera. Primero, hubo gritos, luego empujones, después se trenzaron a golpes y finalmente uno de ellos terminó asesinado de dos puñaladas. La estocada letal le dio cerca del corazón. El presunto autor fue detenido. La discusión se originó por una canilla mal arreglada y que no paraba de gotear (Infografía).

El drama sucedió el pasado viernes en un tambo ubicado a unos cuatro kilómetros de la localidad de Etruria, a 210 kilómetros al sudeste de la ciudad de Córdoba, en el departamento General San Martín.

El presunto autor del crimen fue atrapado en el mismo predio rural, en medio de una crisis nerviosa, según confiaron fuentes policiales. Se le secuestró un cuchillo de importantes dimensiones. El acusado, de 26 años, ya fue trasladado a la comisaría de la ciudad de Villa María.

Pelea fatal. La víctima del crimen fue identificada como Martín Alejandro Orellano, quien tenía 19 años y era oriundo de la población de Laborde.

Orellano vivía y trabajaba como peón en un tambo propiedad de la familia Lerda, en las afueras de Etruria.

En el mismo establecimiento se encontraban además otros nueve peones.

Fuentes policiales indicaron que el viernes pasadas las 21.30, antes de la cena, se produjo una fuerte discusión entre Orellano y otro trabajador –identificado como Daniel Gómez, de 26 años, oriundo de James Craik–. Primero discutieron en la zona del tambo, luego en uno de los galpones y finalmente prosiguió en una de las habitaciones donde descansan los trabajadores.

Según los voceros, Orellano resultó herido de dos puntazos, uno en un brazo y otro en el tórax, lo que le hizo perder mucha sangre. Los demás trabajadores, testigos del drama, llamaron al dueño del predio, quien alertó a la Policía. Orellano murió a los pocos minutos mientras era trasladado en ambulancia a un hospital de la zona.

Gómez fue detenido en el mismo establecimiento, en medio de una crisis nerviosa.