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Un testimonio complica la situación de los imputados en el caso “Marita” Verón

Una testigo señaló que dos de los acusados serían el dueño y la encargada del prostíbulo El Desafío, el lugar donde otros testigos dijeron haber visto a Verón.

19 de abril de 2012 a las 07:17 p. m.
Agencia DyN
Un testimonio complica la situación de los imputados en el caso “Marita” Verón
EL JUICIO. En Tucumán, con 13 imputados sospechados de secuestrar y "Marita" Verón (DyN/Archivo).

El testimonio de una mujer en el juicio por el secuestro y desaparición de María de los Angeles Verón complicó hoy aún más la situación de los imputados María Azucena Márquez y José "Chenga" Gómez, a quien Susana Trimarco señaló como el hombre que abusó y embarazó a su hija durante el cautiverio.

"Tuve que prostituirme. No me quedaba otra, no tenía dinero. A mí no me importaba cuánto me pagaban, yo quería irme de ahí y tener por lo menos para el pasaje de vuelta", dijo al declarar ante el tribunal.

Cintya Vanesa G., testigo de identidad reservada, aseguró que fue llevada engañada a prostíbulos de La Rioja, donde trabajó contra su voluntad, e identificó a los dos acusados como el dueño y la encargada de regentear el lugar.

"No le conozco el nombre al dueño del prostíbulo donde estuve. Lo conozco como Chenga", precisó en relación con el propietario de El Desafío, el lugar de citas donde otros testigos dijeron haber visto a Verón.

Declaró también que cuando había un procedimiento policial, con allanamiento, los dueños del lugar eran avisados de antemano y ellas eran sacadas por una puerta trasera y trasladadas en un auto a otro sitio.

La mujer explicó que se vinculó a la causa a partir de que tomó contacto con el fallecido Daniel Verón, padre de la joven desaparecida, quien le pidió que declara después de contarle que había estado en El Desafío.

Fuentes judiciales dijeron hoy que el tribunal evalúa extender las audiencias a los viernes a la mañana, a fin de poder avanzar en el juicio.

El relato. "Fue hace 11 años. Debe haber sido enero o febrero, había una Fiesta de la Chaya o algo así. Yo andaba mal económicamente y una vecina me dijo que vio un aviso en La Gaceta que buscaban chicas para un bar en La Rioja", agregó.

La mujer dijo que con una amiga, que tenía un bebé, llamaron al teléfono que se consignaba en el aviso y hablaron con "un tal Alejandro", para luego ir a una casa cerca del parque 9 de Julio.

"Allí estuvimos un rato y fuimos a la terminal, porque él tenía que recibir los pasajes para que pudiéramos viajar a la Rioja", dijo.

"Cuando llegamos, tomamos contacto con esta señora que le decían doña Claudia. Era rubia, pelo largo, con flequillo", puntualizó.

Al decir que creía haber visto a esa mujer en la sala del juicio, los miembros del tribunal le pidieron que señale a quien ella creía era doña Claudia y la testigo apuntó a Márquez.

La mujer manifestó que al llegar a destino recién supo que iba a trabajar como prostituta.

"Ahí empezó mi calvario porque yo no quería quedarme. No me importaba si me pagaban o no, me quería ir. Pero tuvimos que quedarnos porque había que devolver la plata del pasaje al hombre que nos llevó", subrayó.

La testigo aclaró que no conoció ni oyó nombrar a Marita Verón durante su estadía en El Desafío, un dato cronológico cierto ya que ella estuvo allí en 2001 y la joven fue raptada en abril de 2002.

Consignó, además, que las mayoría de las mujeres en cautiverio eran "brasileñas, pero también había chicas de La Rioja y de Tucumán".