Un suicidio que no era tal dejó a un hombre tras las rejas
Casi cuatro meses después, la Policía confirmó que la muerte de una mujer en Cruz Alta fue un crimen y se detuvo a un hombre.
Casi cuatro meses después, la Policía confirmó que la muerte de una mujer en Cruz Alta fue un crimen y se detuvo a un hombre. Boca abajo, con un disparo detrás de una oreja, una pistola 22 a su lado y su bicicleta a pocos metros. Así apareció muerta Eugenia Teresa Pivetta (69) el 15 de julio pasado a la vera del arroyo de Cruz Alta, población del departamento Marcos Juárez.En un primer momento, los policías pensaron que se trataba de un suicidio. Sobre todo cuando los primeros testimonios daban cuenta de que la mujer atravesaba una crisis depresiva."Suicidio", escribió el forense que hizo la autopsia.Sin embargo, varios puntos no convencían a los pesquisas. El primero: el disparo mortal estaba en la nuca. ¿Puede alguien suicidarse así? Segundo: la pistola había percutado dos balas y el segundo casquillo quedó trabado. Tercero: el charco de sangre no se compadecía con la escena. Cuarto: no había marca de ahumamiento en la piel, usual en los suicidios."Acá hay gato encerrado. Esto no es suicidio", les dijo el comisario Jorge Saires a los detectives. Y se pusieron a trabajar.La pesquisa dio su primer paso. La víctima había cedido su casa, con escritura y todo, a un hombre con antecedentes policiales. Hacia allí se orientó la causa. Los policías obtuvieron testimonios de vecinos que dijeron que oyeron gritos en la casa de la víctima y hasta un disparo. Alguien declaró que solía ver a esa persona armada. Cuando el escándalo empezaba a cobrar forma, desde Capital se envió a un equipo de la Policía Judicial que ratificó la tesis del homicidio. Se secuestró la camioneta del sospechoso y se halló sangre.Finalmente, el fiscal Gustavo Zuchiatti, de Corral de Bustos, fue en contra de la tesis del suicidio de su par Carlos Viramonte y ordenó la detención de Alberto Corino (44), quien se habría quedado con la vivienda de la víctima, quedó imputado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego.

