Un desgarro llamado Jimena
En el medio de las denuncias diarias que exponen los vecinos de Ciudad Evita, hace cinco años que siempre queda flotando un nombre, que hoy es un desgarro: Jimena Natalí Arias.
En el medio de las denuncias diarias que exponen los vecinos de Ciudad Evita, hace cinco años que siempre queda flotando un nombre, que hoy es un desgarro: Jimena Natalí Arias.
Despareció en la medianoche del 5 de marzo de 2012, cuando caminaba por el mismo barrio. Jimena tenía 22 años y tres hijitas que hoy tienen un recuerdo demasiado difuso de ella.
No figura en los registros de femicidios, y tampoco en los listados de homicidios. Para la Justicia provincial, fue asesinada y enterrada.
PRIMER PLANO. El sueño que se convirtió en calamidad
Antes, habría sido atacada sexualmente por un grupo de entre ocho y 10 varones en un domicilio del barrio, en el que había abundante ingesta de drogas y alcohol, según los pocos testimonios que se lograron reunir en estos años. Jimena presentaba un leve retraso mental.
Hubo excavaciones y diferentes búsquedas, pero hoy la causa parece sumergida en el silencio. Incluso, sólo su familia y un grupo de allegados son los únicos que intentan que el caso permanezca abierto.
Rubén Almirón (26, con un antecedente penal por abuso sexual) y Alberto Torres (24) aguardan el juicio en libertad. Están acusados de encubrimiento, ya que habrían vendido un celular y un par de zapatillas que le robaron a la joven.
Hasta hoy, los investigadores no pudieron llegar a los autores del presunto crimen, aunque son muchos en Ciudad Evita que apuntan hacia los mismos nombres.

