Temas del día:

Tres delincuentes coparon un ómnibus

Durante másde 10 minutos tuvieron de rehenes al chofer y a unos 20 pasajeros. Hasta hubo un disparo en el interior de la unidad. Lo insólito es que uno de los ladrones hizo ir al colectivo hasta el frente de su domicilio.

24 de diciembre de 2011 a las 12:01 a. m.
Tres delincuentes coparon un ómnibus
Los pasajeros del colectivo fueron trasladados a la Jefatura de Policía para brindar detalles del asalto (Pedro Castillo / La Voz).

La crónica de la inseguridad en la ciudad de Córdoba ayer escribió una página insólita: uno de los tres jóvenes delincuentes que coparon un ómnibus para robar a los pasajeros obligó al chofer a dirigirse justo hasta el frente de su casa particular. Éste y otros dos sospechosos fueron detenidos minutos después del mediodía. Esta peculiar historia delictiva comenzó minutos después de las 11 de ayer. Juan Daniel Vega (24) fue el primero en subirse, en la cuarta sección de Malvinas Argentinas, al interno 820 del ómnibus amarillo y blanco de la empresa Monte Malvi Bus. Luego, en las sucesivas paradas, el colectivo pronto se abarrotó de pasajeros. Entre los 20 que subieron, estaban tres jóvenes, que enfilaron hacia el fondo de la unidad. Dejaron que continuara durante un rato con su recorrido habitual hasta que decidieron pasar a la acción.Uno de ellos pasó caminando de manera rápida hacia el asiento del conductor, Alberto Arias (51). Desde el segundo asiento lo miraba Vega, que primero pensó que alguien se había descompuesto al fondo y por eso este muchacho había acudido con esa velocidad hacia el chofer. Pero sus elucubraciones enseguida se desvanecieron ante el peso de la realidad.El joven que estaba parado apuntaba con un revólver a la altura de la cara del colectivero. Al medio, otro muchacho armado informaba a todos que era un asalto, que querían dinero y celulares. El tercer cómplice, adolescente y de escasa estatura, ya empezaba a pasar recolectando todo en un bolso. Para muchos, era dejar en manos de los ladrones la alegría de los regalos navideños, ya que estaban viajando hacia el Centro cordobés con el dinero que habían juntado para salir de compras.Mientras tanto, a algunas mujeres se les iba bajando la presión, unos niños lloraban y un hombre abrazaba a su señora embarazada y a sus dos pequeños hijos, a los que intentaba distraer para que no se percataran de lo que estaba sucediendo.Quien sí iba con todos los sentidos alerta era Arias, el colectivero, que pese a que ésta era la primera vez que lo asaltaban en 15 años de trabajo, tuvo unos reflejos admirables. Rápido, se acordó de que un compañero debía estar algunos minutos detrás al volante de otra unidad. Tratando de que los ladrones no se dieran cuenta, levantó el pie del acelerador lo más que pudo.A todo esto, los delincuentes iban hablando entre ellos a los gritos, preguntando los dos que se habían quedado más atrás hacia dónde iban a ir. El que apuntaba al chofer tomó las riendas y empezó a indicarle el camino. Justo cuando lo hizo abandonar Las Malvinas, para ir por Bulnes, el otro colectivo ya estaba detrás de ellos. Para que no quedaran dudas, Arias hizo unas señas con las luces traseras y logró ver como su colega desenfundaba el teléfono celular en busca de ayuda. En la puerta de casa. Ya salido de su recorrido habitual, el colectivero fue obligado por el delincuente que daba las órdenes a tomar por calle Eduardo de San Martín. Fue entonces que otro de los ladrones se dio cuenta de la baja velocidad a la que iban y disparó hacia el techo de la unidad, en señal de advertencia. "Nos decían que si no nos quedábamos quietos, iban a dispararnos a todos, uno por uno", recordó ayer Martín, un adolescente que también iba como pasajero junto a su madre.El colectivo anduvo unas seis cuadras y justo antes de llegar al fondo, contra una barranca de tierra y basura, en barrio Yofre Sur, los ladrones ordenaron la detención. Se bajaron corriendo y se perdieron por el precipicio. Pero uno de ellos,–según pudieron ver los mismos pasajeros– regresó a los pocos segundos y se metió en una casa ubicada casi al frente de donde habían detenido la unidad. La vivienda era el domicilio de este ladrón.A los 5 minutos, llegaron los primeros móviles policiales que  ya habían sido alertados por el colega de Arias. Los policías detuvieron a este ladrón, mientras que los otros dos sospechosos fueron descubiertos en la barranca.