Tras el robo del celular, “limpian” la comisaría
Once policías fueron enviados a otro destino y el jefe del precinto terminó sancionado. Miembros de la Unidad Judicial 11 están en una investigación interna que resolverá el TSJ.
Luego de que se conoció públicamente que un celular fue robado de la Unidad Judicial 11 de la Comisaría 6ª, del barrio General Paz de Córdoba capital, fue desarticulada la brigada de investigaciones de la Policía que se desempeñaba en ese edificio. También terminó sancionado el titular de esa dependencia policial.Así lo resolvió el jefe de la Policía, Gustavo Vélez, quien dispuso que los 11 policías que trabajaban en esa brigada fueran enviados a otros destinos. Trascendió que la decisión de Vélez fue consecuencia, más allá de la desaparición del celular, de la sumatoria de críticas de desempeño que esa brigada venía recibiendo. El jefe de la 6ª fue sancionado por no haber informado a tiempo el robo del aparato.Por otra parte, la Dirección de Policía Judicial de Córdoba abrió una investigación interna para determinar eventuales responsabilidades por negligencia en la que había incurrido el personal que se desempeñaba en la Unidad Judicial 11, donde ocurrió el robo. La titular de esa unidad, la ayudante fiscal Gabriela Mayer, podría ser enviada a otro destino. La decisión final será adoptada por el Tribunal Superior de Justicia. Hace unas tres semanas, un celular fue robado del escritorio de la titular de la Unidad Judicial 11. Tal como lo informó La Voz el pasado martes, el teléfono había sido secuestrado a un joven sospechado de liderar una banda de delincuentes. Ese teléfono estaba guardado con otros aparatos similares. Sin embargo, sólo desapareció el del cabecilla de la banda.La oficina de la ayudante fiscal se comunica, a través de una puerta interna, con la oficina de la brigada civil de investigaciones de la Policía. De allí, la sospecha que recayó directamente sobre algunos de esos efectivos.Ya el año pasado había ocurrido ahí un incidente no menos grave. La billetera de otra ayudante fiscal fue robada de su cartera y apareció tirada, sin dinero, en el baño usado por los policías de civil.Respecto al caso del celular, podría haber sanciones para el personal judicial, ya que ese teléfono –tratándose de un secuestro por un hecho delictivo– no tendría que haber estado guardado allí, sino en la sede de Policía Judicial.¿Y el celular? A todo esto, el teléfono robado no aparece. Tampoco se han realizado allanamientos. La causa por la sustracción está en manos del fiscal José Mana.

