Sin víctimas argentinas, vuelve la calma entre familiares
El embajador en Japón destacó que no se reportaron víctimas de este país por el terremoto.
Tokio. El embajador de Argentina en Japón, Raúl Dejean, destacó ayer que no se reportaron ciudadanos argentinos entre las miles de víctimas mortales del terremoto y tsunami que arrasaron con localidades del norte de la isla asiática. "No hemos contabilizado argentinos entre las víctimas fatales", sostuvo el diplomático y señaló que la embajada realizó contactos con varios de los conciudadanos que viven en Japón pese a las dificultades para las comunicaciones.En ese sentido, dijo que había "zonas sin servicios de gas, agua potable, ni electricidad" y aclaró que la mayoría de los argentinos residentes en Japón viven en las ciudades de Tokio y Osaka, a más de 300 kilómetros del epicentro de la catástrofe que se produjo el viernes."Desde ayer estamos en estado de alerta permanente, con una guardia de 24 horas en la embajada", ubicada en Tokio, añadió.El diplomático aclaró que la guardia de comunicación y asistencia se mantendrá dado que ayer hubo nuevas réplicas del sismo de entre 5 y 6 grados de intensidad. Familiares más calmos. Asencio Itokazu Nagamine, vive en Córdoba pero tiene su hermano y su cuñado viviendo en Japón. Su mamá Haruko Nagamine, intentó comunicarse el viernes por la noche con su hermano, Yutaka, para ver cómo estaba."Lo llamó por teléfono, él le dijo que estaba bien pero que la zona del epicentro el tsunami fue un desastre", señaló. Su hermano, además le contó a su mamá que cuando fue el primer temblor, él estaba durmiendo y como se le movía toda la cama se despertó y salió corriendo hacia afuera del edificio donde vive. Aunque tuvieron que esperar tres horas hasta comunicarse Asencio agregó que se quedaron conformes y tranquilos porque su cuñado y su hermano estaban bien. Sergio Miyagi, quien es encargado de prensa del Jardín Japonés en Buenos Aires, es tío de Javier Hashimoto, un joven que vive y trabaja en Osaka hace varios años. "La hermana de mi sobrino, Carolina Hashimoto, vive en Córdoba y se asustó mucho cuando vio en la televisión que Japón estaba bajo el agua por un tsunami", comentó Miyagi."Desesperada y llorando intentó comunicarse con mi sobrino por todas las vías, por teléfono y también a través de las redes sociales. Como no lo podía contactar por ningún lado, mi sobrina llamó a mi esposa y le pidió por favor que lo ayudara a encontrarlo", relató.El periodista dijo que su esposa al final ubicó a Javier, que en ese momento se encontraba trabajando y que se sorprendió mucho por la desesperación: "Nos dijo que estaba bien y que había sentido el temblor pero que no fue tan fuerte. Lo que pasa es que para nosotros como Japón está en una isla tan pequeña, si se viene un tsunami, uno piensa que se tapa todo", señaló.Leonardo Sakanashi, practicante de aikido y residente en Buenos Aires, tiene sus abuelos maternos y sus tíos en Tokio. Relató que no se pudieron comunicar con ellos por la interrupción en las comunicaciones. "Mi mamá, Yumiko Waja, se intentó comunicar por teléfono porque mis abuelos no usan Internet".

