Sin pistas de quienes ejecutaron al agente
El policía Pablo Cejas fue acribillado en las afueras de Santa Fe. Había denunciado a narcos y a uniformados.
Un agente policial de 44 años que figuraba en el sistema de Protección al Testigo del Ministerio de Seguridad de Santa Fe, por haber denunciado a colegas por nexos con el narcotráfico, fue encontrado acribillado a balazos en barrio Yapeyú, en el noroeste de la capital de la provincia.
Pablo Cejas fue hallado muerto pasadas las 23.30 de anoche en inmediaciones de la calle Neuquén al 6400, y los médicos determinaron que recibió entre siete y ocho balazos. Otras versiones hablaban de una veintena de impactos.
El subsecretario de Investigación Criminal y Policías Especiales, Rolando Galfrascoli, señaló que con Cejas “había un dispositivo de contacto permanente que funcionaba a pie juntillas y hasta último momento él estaba en contacto”, aunque aclaró que “no tenía seguimiento permanente”.
No hay detenidos y los pesquisas trabajan para dar con los asesinos. El fiscal a cargo del caso indicó que no se descarta ninguna hipótesis.
Galfrascoli apuntó que Cejas “era un policía que estaba trabajando, con plenas facultades; se movía por todos lados absolutamente libre; sí tenía un dispositivo de contacto permanente, contacto que podía ser físico o telefónico”. El lunes a la noche, el agente se había reportado “con total tranquilidad y sin ningún tipo de novedad”, agregó el funcionario.
Una de las hipótesis que manejaban los fiscales de Homicidios es que Cejas pudo haber sido asesinado en otro lugar y luego habrían arrojado su cadáver en el sitio donde fue hallado.
Sobre esa sospecha, el fiscal Jorge Nessier admitió que “es una posibilidad que el cuerpo haya sido arrojado en ese lugar y que no haya sido atacado ahí”.
Otro ataque
El funcionario judicial recordó que, en 2015, Cejas “había sido alcanzado por proyectiles” en un ataque del que resultó ileso gracias a su chaleco antibalas y que “posteriormente personas allegadas a él habían sido aparentemente objeto de una agresión similar, junto con una serie de acontecimientos por los cuales era una persona para nosotros conocida”.
Sobre los autores de esa agresión, Nessier dijo que “no pudieron ser individualizados por Cejas ni por otros testigos”, al tiempo que otros detalles, como la cantidad de disparos recibidos y si corresponden a una o a más armas, se van a saber tras la realización de la autopsia, prevista para las próximas horas.
En otro orden, Galfrascoli dijo que se sentía “conmocionado más de la cuenta” porque, si bien “todos los homicidios son graves”, el de hoy reviste un carácter especial por ser “una persona conocida, por ser personal policial, pero, sobre todo, por este incidente psicológico que había tenido el año pasado”. El funcionario hizo referencia a un incidente protagonizado por Cejas en un bar de barrio Guadalupe, en el que se atrincheró por unas horas realizando denuncias e incluso haciendo disparos al aire.
Galfrascoli aludió a ese episodio “que lo ha llevado a poner en riesgo y en peligro su propia vida y la vida de terceros” y mencionó además “sus denuncias que tienen que ver con situaciones graves”.

