Preocupan los robos en Villa Cabrera
Vecinos afirman que hay asaltos casi todos los días. En una unidad judicial informaron que había 500 denuncias sólo en mayo.
Villa Cabrera, entre las calles Octavio Pinto y Obispo Lascano, en la ciudad de Córdoba, está a merced de los delincuentes. Así lo denuncian los vecinos del sector, que en minutos son capaces de relatar una sucesión de asaltos y robos ocurridos en los últimos días que no dejan lugar a dudas sobre la fea sensación que los embarga. En uno de los recientes episodios delictivos más graves, el pasado sábado 19 de mayo, un hombre que estaba cuidando la casa de sus padres, en calle Ciudad de Tampa, fue asaltado por dos "motochorros" quienes, a punta de pistola, lo redujeron a él y a una niña vecina de 13 años. Según relató la víctima, todo pasó minutos después de la medianoche, cuando fue a abrir la puerta para devolverle el perro a su vecina, que había quedado a su cuidado durante el día. Fue en ese momento que aparecieron dos jóvenes en moto que aminoraron la marcha y preguntaron si conocían a una persona a la que llamaron por un apellido común. El ardid sirvió para que los ladrones ganaran tiempo, pudieran descender de la moto y apuntar con revólveres al hombre y a la niña, obligándolos a abrir la puerta de reja. Los introdujeron dentro de la casa y los amenazaban, al tiempo que a él le exigían dinero y lo sometían a toda una serie de preguntas. En un bolso, uno de los ladrones iba cargando aparatos electrónicos.La chica lloraba y los asaltantes amenazaban con pegarle un tiro. Toda esta situación fue advertida por la madre de la niña, que estaba ingresando con el auto en la casa vecina. La mujer llamó a la Policía, que "llegó más de 20 minutos después" cuando los delincuentes empezaban a escapar. Se escucharon detonaciones de armas de fuego, pero no hubo detenidos. Huyeron a pie, dejando la moto abandonada. Lo insólito es que, a pocos metros de allí, sobre calle Caraffa, hay un puesto policial fijo y permanente para controlar taxis. Esta patrulla jamás se movió de su lugar, pese a que podría haber llegado mucho más rápido. Al respecto, fuentes policiales indicaron que estos puestos tienen prohibido de manera expresa abandonar su lugar asignado.Este caso jamás fue informado por la Policía, como tampoco se dio cuenta de una serie de robos en ese sector. Cuando la víctima fue a radicar la denuncia, desde la unidad judicial le dijeron que en mayo ya tenían cerca de 500 presentaciones por robos y asaltos en esa zona.En total, ya son nueve los episodios delictivos que han sufrido en ese domicilio. Tiempo atrás, en una casa de la misma manzana ingresaron cuatro ladrones armados, redujeron a las cinco personas que estaban allí y las desvalijaron. Hasta el auto, se llevaron. Otro caso ocurrió a media cuadra de Caraffa, en los últimos días de marzo, cuando una familia fue encañonada en el momento de salir a trabajar, temprano. En esa misma avenida, delincuentes intentaron realizar un boquete para robar un local de Rapipago. Para ello, violentaron durante la noche una tintorería vecina, en la que hicieron varios destrozos. La alarma del local impidió que completaran su plan.Muy cerca, en Parque Chacabuco, hace menos de un mes, una mujer fue asaltada en su casa cuando salió a la vereda. De un auto se bajó un hombre y le preguntó por una calle del barrio, pero luego sacó un arma, la apuntó e ingresó al domicilio. Todo esto ocurrió en los últimos dos meses.
Lomas de San Martín
Violencia. Un vecino de barrio Lomas de San Martín debió ser atendido el martes en el Hospital de Urgencias tras ser asaltado por dos personas en la esquina de Córdoba y Pinzón. Los delincuentes intentaron arrebatarle el celular y la billetera y lo golpearon y patearon. También le asestaron un golpe en la cabeza con un arma, que le provocó un corte por el que recibió seis puntos de sutura. Eran apenas pasadas las 19. Los vecinos contabilizan al menos tres robos en ese sector en los últimos 10 días, y piden, aunque sea, que la Municipalidad arregle el alumbrado público, que apenas funciona en esas calles.

