Por defender a su madre, mató al padrastro
Es la tesis central de un crimen cometido presuntamente por un joven de 16 años. El disparador de la pelea: celos por unos SMS.
Las peleas venían siendo una constante desde hacía días. La mujer le había descubierto a su concubino comprometedores intercambios de mensajes de texto (SMS) en el celular, con otra persona. Las discusiones y planteos por celos cada vez eran más fuertes. En la tórrida madrugada de ayer, los cruces derivaron en un camino sin retorno: el hombre se abalanzó sobre su mujer en medio de un ataque de gritos; fue entonces que el hijo de ella, enceguecido por el odio, salió en defensa, tomó un cuchillo y se lo clavó a su padrastro en el corazón.
Esa es la reconstrucción básica, lineal, dramática que realizan los investigadores respecto al brutal crimen sucedido a la 1.30 de ayer en un domicilio del barrio 1º de Mayo, al este de la ciudad de Córdoba.
La víctima mortal fue José Luis Andrada (48), quien trabajaba como chofer de remise. La puñalada en el corazón no le dio ninguna chance de vivir.
Su hijastro, de 16 años, quedó detenido por el asesinato y se encuentra a disposición de una jueza juvenil penal.
En rigor de verdad, no fue apresado por la Policía.
Fuentes de la causa indicaron que, una vez sucedido el drama, el muchacho salió corriendo y se fue a la casa de su padre biológico. Momentos después, el hombre llevó a su hijo a la comisaría 12ª, del barrio Colón. “El muchacho llegó con sus ropas manchadas con sangre y contó todo. Su padre asentía”, señaló una fuente de la causa.
El caso guarda una notable similitud con el crimen de un hombre, quien en marzo pasado falleció tras recibir una puñalada, también en el costado izquierdo del tórax, a manos de su hijastro menor de edad. El chico de 14 años fue demorado pero, al ser inimputable por la Justicia, recuperó la libertad. Aquel drama, ocurrido en un hogar de la localidad de Balnearia también tuvo a la madre del muchacho como testigo. Aquella pelea se suscitó cuando el joven salió en defensa de su mamá y tomó un arma blanca que halló en la cocina.
Gritos, pelea y puntazo
El crimen ocurrió a la 1.30 en un hogar de calle Piedra al 5528, en barrio 1° de Mayo. En el domicilio vivían Andrada, su actual pareja y el hijo de ella.
Voceros de la investigación relataron que en los últimos tiempos las discusiones en la pareja se habían vuelto una constante. “La mujer le había descubierto a su pareja mensajes de texto de otra mujer... Se originó una serie de discusiones que, con el transcurso de los días, fueron agravándose”, confió una fuente policial.
Al parecer, de acuerdo con el sumario, en la madrugada de ayer, la mujer volvió a discutir con su pareja, cuando este retornó de trabajar. En la casa se encontraban el hijo de ella, de 16 años, y su novia. “La pelea se tornó muy violenta. No tenemos claro si el hombre le pegó a la mujer o si la increpó con mucha violencia”, dijo otro vocero.
Según la pesquisa, el jovencito quiso interceder para frenar la pelea y sacó una navaja y se fue directo sobre Andrada. Los dos habrían alcanzado a intercambiar un par de golpes, hasta que el remisero terminó con una puñalada en el tórax. El drama sucedió en la cocina de la casa. Cuando la ambulancia llegó, ya no había nada por hacer por el remisero. El sospechoso se entregó al rato.

