Policías imputados por arresto irregular
El joven estuvo preso 14 meses por un robo que no cometió. Los uniformados están acusados de privación ilegítima de la libertad.
El fiscal de instrucción Carlos Matheu imputó a dos policías por los presuntos delitos de privación ilegítima de la libertad calificada, apremios ilegales y falso testimonio agravados, en el marco de la investigación abierta luego de la absolución de un joven que había sido detenido en 2013 por el supuesto robo de una moto y que permaneció preso en la cárcel de Bouwer durante más de un año. Ezequiel Ribaudo (20), el joven que estuvo preso y que recién este año fue declarado inocente en medio de un juicio, declaró ante el fiscal y reiteró lo vertido en el proceso. La acusación, según Matheu, pesa sobre el agente Matías Venecio (25) y el oficial César Vivas (28), aunque ambos están libres "porque no hay riesgo procesal" de fuga.Los dos policías ya estaban en situación pasiva a raíz de otra investigación, el acuartelamiento policial de fines de 2013, caso que es investigado por el fiscal Raúl Garzón.En lo que respecta a la denuncia por la que fueron imputados ahora, el Tribunal de Conducta Policial aún no fijó ninguna resolución. El joven de remera negra A días la absolución, Ribaudo sintetiza lo que considera que perdió durante el año y dos meses que estuvo preso: "A mi hijo". "Recién ahora está conociéndome como tiene que ser. Perdí el colegio, el trabajo. Mi familia que sufrió...", dice. En el juicio, Ribaudo declaró que nunca había participado del robo, aquella noche del 21 de diciembre de 2013. Indicó que aquel día estaba con una amiga, a la que había ido a visitar.Hasta entonces llevaba una vida común: había terminado el segundo año del acelerado y trabajaba como electricista. "Jamás tuve problemas con la Justicia ni con la Policía", agrega, y recuerda que aquella noche llevaba una remera negra y esperaba el ómnibus en barrio Los Gigantes Anexo, de la ciudad de Córdoba, para regresar a su casa, cuando un patrullero con dos efectivos frenó."'Tirate al piso', me dijo un policía. No sabía qué pasaba. Entonces me agarraron. '¡¿Dónde están los otros?!'", recordó.El joven declaró en la causa que un policía sacó su arma y le dijo: "'Mirá, esta es tuya'".El robo había sido en Alta Córdoba. Tres ladrones llegaron en un auto, dos (de remeras blanca y negra) se llevaron la moto de Juan Carlos Bustos y el tercero huyó en el auto.El de negro abrió fuego contra vecinos, pero sin herirlos, según la reconstrucción publicada por la Justicia en su web.Allí comenzó una persecución que terminó con los ladrones reales prófugos.Ribaudo dice que policías lo golpearon y que uno le apretó los testículos.El juez Jorge Montero lo absolvió porque determinó que "jamás" participó en el asalto y explicó en el fallo que los policías inventaron "con falsedades" su participación.Ribaudo dio su versión y comentó que, tras ser apresado, la Policía no le explicó por qué lo detenían. "Supuestamente en el papel me comunicaban, pero no me dejaron leerlo", explica.Ya en la cárcel, intentó terminar el secundario, pero señaló que los guardiacárceles no lo dejaron inscribirse ni participar en talleres. Aspiraciones "No quiero que la Justicia me dé plata, quiero que me dé un trabajo lindo", expresa Ribaudo, al tiempo que asegura que teme alguna "represalia" de los policías. Piensa en mudarse a otra parte de la provincia. Desde Tribunales II, el juez Montero señaló que no recibió respuestas del jefe de Policía, Julio Suárez, sobre sus críticas al supuesto accionar policial. El comisario no realizó comentarios a este diario y desde el Servicio Penitenciario dijeron que Ribaudo "es mitómano" y su relato es "inverosímil".Ribaudo señala que la Policía no se disculpó con él y que no le guarda resentimiento. "Pero me agarraron a mí porque no pudieron agarrar a los otros", sintetizó.

