Policía que baleó al joven fue enviado a Bouwer y le imputarían más cargos
El cabo sigue detenido por lesiones graves. Dolor y bronca de la familia del herido por los hechos del efectivo. Sigue el silencio oficial desde Jefatura.
El cabo de la Policía de la Provincia, que el domingo abrió fuego con su pistola 9 milímetros contra una Renault Trafic –tras una discusión de tránsito– y que dejó en grave estado a un joven al balearlo por la espalda, sigue detenido por el delito de lesiones agravadas por el uso de arma de fuego.
Así lo confirmó ayer a La Voz del Interior el fiscal de instrucción Víctor Chiapero, quien no descartó que al suboficial Pablo Andrés Bordonaro (30) puedan sumarse nuevas imputaciones, de acuerdo al avance de la causa. Esto podría ser desde coacción, abuso de armas o incluso tentativa de homicidio.
El cabo Bordonaro fue trasladado a la cárcel de Bouwer.
La víctima, Gastón L. (17), sigue internado en el Hospital de Urgencias. En las últimas horas tuvo una leve evolución, a pesar de las heridas múltiples que sufrió en órganos internos. Los médicos son cautos.
Discusión de tránsito
El fiscal Chiapero confirmó ayer la información dada a conocer por este diario respecto a que el episodio habría sido el dramático corolario de una pelea de tránsito ocurrida el domingo, a las 5.30, en una intersección de calles del barrio San Vicente, en la Capital.
Gastón, quien acababa de salir de bailar, iba al comando de una Trafic con dos amigos (Jaime y Gastón, ambos de 17).
En una esquina casi chocan con una moto roja en la que iba el policía Bordonaro, uniformado, quien regresaba aparentemente de hacer adicionales.
Se habría producido un cruce de insultos y bocinazos. Según la familia de Gastón L., el policía empezó a perseguirlos.
“Mi hijo pensó que era un ‘motochoro’ que quería asaltarlo y aceleró y ese tarado empezó a disparar contra el vehículo. Mi hijo quería llegar hasta un puesto policial...”, contó ayer Elena R., madre del muchacho.
Uno de los impactos atravesó la parte trasera de la Trafic y se incrustó en la espalda de Gastón L., quien se detuvo en Sargento Cabral y Sabattini. Allí, el cabo los habría hecho bajar a los tres y los habría obligado a tirarse al suelo.
La madre de la víctima contó ayer que uno de los amigos de Gastón fue corriendo a contarle. “Cuando llegué al lugar, el policía seguía apuntándoles y no ayudaba a mi hijo. Lo estaba dejando morir... Mi hijo estaba blanco. Le pregunté qué había hecho y el policía me respondió: ‘Dejame que te explique...”.
Los familiares de la víctima, quienes se constituirían como parte querellante, cuestionaron en duros términos al policía. “Si pensaba que eran delincuentes, aunque lo hubieran sido, ¡cómo les va a tirar así! ¡Mi hijo jamás le disparó! Los policías están para cuidarnos, no para matarnos”, exclamó Estela.
Silencio. A 48 horas del episodio, hasta anoche nadie de la Jefatura de Policía quiso referirse oficialmente sobre el episodio sucedido.

