Playas Doradas espera por las lluvias para mitigar el fuego
Más de 10 mil personas debieron ser evacuadas durante la madrugada de ayer. El denso humo obligó también a cortar el tránsito en tres rutas de la zona.
Playas Doradas. Cientos de turistas que se habían evacuado del balneario rionegrino de Playas Doradas, a 25 kilómetros de la localidad de Sierra Grande, comenzaron anoche a volver a ese lugar de veraneo al mejorar la situación por los incendios forestales, aunque la villa turística sigue sin energía eléctrica ya que las llamas arrasaron con 40 postes de luz.
La localidad permaneció durante varias horas aislada a raíz de las llamas que llegaron a alcanzar los 10 metros de altura en medio de un intenso incendio que se produjo a cinco kilómetros de la zona de poblados, lo que obligó a interrumpir el tránsito en tres rutas.
El incendio se agravó ayer a la tarde cuando el viento propagó las llamas y consumió cientos de hectáreas cerca de la zona balnearia ubicada a 25 kilómetros de Sierra Grande, que se encuentra a 350 kilómetros de la ciudad de Viedma.
Las llamas fueron combatidas por bomberos de varias localidades y dos aviones hidrantes, mientras que el viento complicaba los trabajos en la zona, donde está pronosticado lluvia para este fin de semana.
El tránsito sobre la ruta provincial 5, que comunica Sierra Grande con Playas Doradas, en la provincia de Río Negro, fue reabierto recién a la tarde de ayer dado que el frente de fuego cambio de dirección por acción de los vientos y ya no había peligro para la población costera, según evaluaron los encargados de coordinar el plan de combate contra el fuego.
Pero alrededor de las 18 volvió a cortarse la circulación por la fuerte humareda que invadía la ruta, del mismo modo que entre las 15 y las 17 hubo cortes parciales en la ruta nacional 3, en los accesos norte y sur de Sierra Grande.
El Departamento Vial de la Policía de Río Negro requirió a los transportistas y automovilistas particulares que circulan por esta carretera troncal que lo hicieran con precaución y acataran las indicaciones de los efectivos, ante la eventual presencia de humo.
En la ciudad de Sierra Grande, en tanto, algunos grupos de turistas todavía continuaban alojados en casas de familia, las que fueron facilitadas por los prestadores turísticos del balneario, hasta que se normalizara totalmente la situación.
El incendio era combatido en varios frentes varias dotaciones de bomberos de la región y personal de Vialidad de Río Negro que emplea palas mecánicas en la construcción de “corta fuegos”.
El siniestro obligó a la evacuación por prevención ayer a la madrugada de unos 10 mil turistas alojados en la villa marítima rionegrina ante el avance de un incendio de campos, en el que las llamas de hasta 10 metros de altura pusieron en peligro a la población y los veraneantes.
Durante el operativo de evacuación no se registraron víctimas como consecuencia del siniestro.
Descanso trunco
Ante el avance de las llamas la Policía recorrió la zona con patrulleros y avisó a la madrugada de ayer a través de altoparlantes que las familias debían dejar sus casas en forma preventiva.
De ese modo, unas 10 mil personas dejaron sus viviendas y se hospedaron en hoteles de Sierra Grande y en el polideportivo del municipio, que fue dispuesto para alojar a los evacuados.
Por la mañana algunas personas fueron autorizadas a regresar a sus viviendas para retirar pertenencias, mientras un cuerpo especial de la Policía de Viedma permanecía en los poblados para resguardar las pertenencias de las familias y turistas evacuados.
También hubo personas que optaron por pasar la noche en el interior de sus vehículos estacionados sobre las banquinas de la ruta nacional 3.
La magnitud de las llamas y la densa humareda, obligó al Ministerio de Salud de la Nación a emitir una serie de pautas de prevención.
Conservar agua potable en recipientes cubiertos y alejarse del lugar sin entrar en pánico, son las principales recomendaciones del Ministerio de Salud a la población afectada por la proximidad de incendios forestales.
La cartera destacó que la primera medida de prevención es “alejarse del foco del incendio, ya que las quemaduras pueden ser de varios niveles, desde superficiales a muy graves y siempre deben ser tratadas por un médico”.
Precisó, entre otras medidas, que se “deben prevenir problemas respiratorios, dado que los gases emanados por el fuego pueden ser muy tóxicos y causar asfixia”, y destacó que si está en un lugar cerrado “se recomienda poner un paño seco contra la boca y moverse al ras del piso, ya que el humo tiende a subir”.

