Piden el cese de una injusticia
Mientras estos uniformados se convirtieron en parias, jamás se dirigió la investigación interna “hacia arriba” con vistas a deslindar las responsabilidades en la desaparición de las armas.
Además de los jefes policiales procesados, hay 14 subalternos del Departamento Armamentos que, además de que nunca fueron imputados y prestaron colaboración a la Justicia con sus testimonios, sufrieron la apertura de un sumario administrativo que les significó estar en pasiva 10 meses.
Eso implica que en ese período les pagaron sólo el 30 por ciento de sus haberes, entre otros perjuicios. Pero luego de que la Justicia los convocó para declarar, jamás fueron imputados.
Pese a colaborar, hoy sufren el perjuicio de los haberes caídos. Volvieron a trabajar, pero son discriminados porque fueron reubicados en posiciones de menor expectación. Por cierto, quedaron fuera de los ascensos de rigor.
El abogado de estos policías es Federico Pizzicari Bordoy, quien señaló a este diario que el expediente está en manos del fiscal de Estado Jorge Córdoba, a quien le solicitó archive las actuaciones.
De este modo, podrían cesar los efectos del proceso, con lo que caerían las cautelares que se dictaron en el expediente. Así, los 14 policías recuperarían los haberes caídos (unos siete sueldos) y dejarían de ser objeto de discriminación dentro de la fuerza.
Mientras estos uniformados se convirtieron en parias, jamás se dirigió la investigación interna “hacia arriba” con vistas a deslindar las responsabilidades en la desaparición de las armas.

