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Perpetua para Cuello por asesinar al pequeño Tomás

La Justicia, en un fallo unánime, lo encontró culpable del homicidio de su exhijastro, que tenía sólo 9 años al morir. Conformidad de la madre y de la abuela del niño.

19 de diciembre de 2012 a las 12:01 a. m.
Agencias Télam y DyN
Perpetua para Cuello por asesinar al pequeño Tomás
Conforme. Susana Santillán, madre de Tomás, sale de la audiencia (Télam).

Junín. Adalberto Cuello fue condenado ayer a prisión perpetua por el crimen de su exhijastro de 9 años, Tomás Dameno Santillán, cometido en noviembre de 2011 en la localidad bonaerense de Lincoln, con "astucia artera y traidora".

La sentencia fue dictada ayer en forma unánime por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de Junín –integrado por los jueces Miguel Ángel Vilaseca Parisi, Karina Piegari y Claudia Dana–, que halló a Cuello (39) responsable del delito de “homicidio calificado por haber sido cometido con alevosía”.

“A mi hijo no me lo devuelve nadie, pero esta bestia va estar donde tiene que estar”, dijo Susana Santillán, la madre de Tomás, mientras las personas presentes en la entrada del edificio judicial aplaudían.

“Hoy voy a poder dormir tranquila y él va a poder descansar en paz. Mi nieto está vengado”, agregó Imelda Gómez, abuela del niño.

Vestido con jeans y campera beige, Cuello ingresó a la sala de audiencias esposado y con un chaleco antibalas, escoltado por siete penitenciarios, y luego de cuatro horas fue retirado mientras le gritaban “asesino”.

La madre de Tomás, que lloró cuando leyeron cuál era el estado de su hijo al ser hallado, intentó acercarse a Cuello para golpearlo junto con otros presentes, pero, ante el tumulto, los efectivos se lo llevaron.

Para condenar al imputado, el tribunal tuvo en cuenta los numerosos testimonios que acreditaron la “mala relación” que tenía con Tomás, especialmente el brindado por el primito de la víctima, que declaró que al niño “le daban ganas de hacer pis y le dolía la panza” cuando veía al ahora condenado.

También se valoró lo dicho por Walter Barbieri, amigo de Cuello, que contó que éste le dijo que odiaba a Tomás, que una vez le había roto la Play Station y que, para vengarse de su exmujer, lo iba a secuestrar.

Los jueces consideraron que Cuello planificó el hecho: “Nada estuvo librado al azar para el autor, lo tuvo debidamente planeado y calculado”, afirmaron. Para arribar al móvil del homicidio, cometido de tres golpes realizados presuntamente con una pala que usaba para trabajar de albañil, recurrieron a los análisis psicológicos, que concluyeron que había “un vínculo patológico con la madre de la víctima”. “Pegó donde más le podía doler, aprovechándose de su supremacía física y vulnerabilidad de la víctima. Para Cuello (Tomás) era una cosa, una forma de herir a la madre”, remarcaron.

El fiscal de instrucción y juicio, Javier Ochaizpuro, había reclamado reclusión perpetua, pero se mostró “conforme” con el veredicto.