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Para los rescatistas fue como ir al supermercado

La fase final del rescate no tuvo mayores complicaciones, según dijeron. Pedro Rivero le dijo a este diario que siempre estuvieron tranquilos.

15 de octubre de 2010 a las 12:01 a. m.
Para los rescatistas fue como ir al supermercado

"Ojalá nunca más pase esto que pasó aquí. Ojalá nos sirva de experiencia, y que las cosas en la minería chilena sean diferentes". Estas fueron las palabras con las que ayer a la madrugada el minero Manuel González se dirigió al presidente Sebastián Piñera, que lo esperaba al lado del túnel luego de que la cápsula Fénix 2 realizara el último ascenso. El inédito rescate, que no conoce de antecedentes en todo el mundo, acababa de terminar en los primeros minutos del jueves 14 y el mandatario trasandino se disponía a poner una tapa en la boca del ducto. Arriba, en el sector destinado para la prensa, otro de los rescatistas, Pedro Rivero, compartía algunas de sus sensaciones con La Voz del Interior . Pedro aún no podía determinar cuánto tiempo estuvo en las profundidades de la tierra: "No tengo idea de qué hora es". Fue el sexto de los hombres de rescate que descendió y el segundo en volver a la superficie. "Fue un grupo de mil rescatistas porque todos los que están acá, en el campamento, participaron", agregó. Dijo que el descenso por la Fénix 2 fue muy tranquilo, ya que no hubo inclinaciones ni nada que lo alteraran. "Tenía un cable para soportar 50 mil toneladas y sólo llevaba 400 kilos, así que no hubo inconvenientes", dijo.A Rivero lo acompañaba otro rescatista, Daniel Palma, compañero en la mina Carola, ubicada en Chañaral. Aunque Palma no participó del histórico rescate, estuvo al lado del túnel porque junto a Rivero tenían una deuda pendiente. El 7 de agosto, dos días después del derrumbe, ambos se sumergieron en las extrañas del cerro para ir en busca de los 33 mineros atrapados. Cuando estaban a más de 400 metros abajo, un nuevo derrumbe los dejó atascados. Fue el segundo desmoronamiento que cegó la única chimenea de escape por la que se pensaba poder sacar a los obreros.Tardaron siete horas en salir, y lo lograron gracias a fueron izados por sus compañeros ubicados 200 metros más arriba. "Esto es una revancha contra el cerro para nosotros", definió.Para los rescatistas, acostumbrados a actuar en situaciones extremas, la fase final del rescate no tuvo mayores complicaciones. "Era como ir a dar una vuelta al mall (supermercado)", dijo Palma, que explicó que lo común es que ellos deban descender por huecos sin revestimiento y sin utilizar cápsulas.Sobre las condiciones de seguridad en las minas chilenas, dijo que todas las faenas mineras están obligadas a contratar brigadas preparadas, pero son muy pocas las que lo hacen.