Para los acusados, el juicio es "político" y "Marita está viva"
Así lo aseguraron en su última declaración. La sentencia volvió a postergarse, ahora para el martes 4 de diciembre próximo.
San Miguel de Tucumán. Acusados por el secuestro de María de Los Angeles "Marita" Verón declararon ayer por última vez ante el tribunal y consideraron que el juicio en su contra tiene carácter "político" y, al rechazar su participación en la desaparición de la joven, pidieron que "se presente y diga dónde estuvo" en los últimos 10 años. Así, dos de los principales imputados buscaron culpar a la víctima por sus imputaciones, al señalar que se habría ido de su casa voluntariamente y que su madre, Susana Trimarco, aprovechó esa situación "para enriquecerse y ganar poder político" con denuncias en los medios.En apenas tres horas, lo que duró la audiencia de ayer, los hermanos María Jesús y Víctor Rivero, Daniela Milhein y su esposo Andrés González se expresaron ante el tribunal, que volvió a dilatar la fecha para dar una sentencia, inicialmente prevista para hoy, dado que dispuso que la próxima jornada de juicio se realice el martes 4 de diciembre.María Jesús Rivero, ex presidenta del club San Martín de Tucumán y propietaria de la remisería que al parecer facilitó uno de sus autos para el secuestro, se consideró una víctima del poder político al indicar: "Ya fui condenada por la ministra de Seguridad de la Nación, Nilda Garré". Aludió así a declaraciones recientes de Garré, que pidió "una condena ejemplar" en la causa.

