Para jueces, Bringas quiso modificar el normal desarrollo sexual del chico
Para condenarlo a seis años de prisión, los jueces tuvieron en cuenta el "daño psíquico provocado" a la víctima.
"En reiteradas oportunidades, desplegó una serie de conductas cuya objetividad demuestran su ánimo no sólo de desahogar un instinto libidinoso ocasional o aislado con el menor XX, sino de modificar el normal desarrollo sexual del mismo, para que se manifieste eróticamente de un modo que no es propio de un desarrollo psíquico aún no alcanzado por un niño de 13 años de edad", señalan los fundamentos de la condena a seis años de prisión al profesor universitario Héctor Leónidas Bringas Aguiar, hallado culpable de corrupción de menores. La sentencia unánime de los vocales de la Cámara 7ª del Crimen –Ricardo Iriarte, Carlos Ruiz y Eduardo Barrios– sostiene que "lo relevante en este caso es la promoción en el menor de una actividad sexual claramente prematura".Bringas fue condenado el 24 de febrero pasado. Iriarte, autor del voto, sostiene que el adolescente "fue puesto prematuramente en situación de modificar su desarrollo sexual normal, a través de la conducta del imputado, dirigida intencionalmente a ese objetivo".Los jueces aseguran que quien "involucra activamente a XX en una relación prematura e inadecuada es un adulto con una marcada asimetría en edad, experiencia, saber y poder". Para despejar dudas, añaden "no puede predicarse que el menor XX tenía plena conciencia de esa situación inadecuada".Más adelante, la sentencia indica que "el menor víctima sufrió un daño psíquico, por lo que resulta evidente que la actividad sexual fue efectivamente prematura para él". Monto de la pena. A la hora de ponderar la pena que le correspondía a quien era titular de la cátedra de Derecho Político de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, los jueces toman una serie de elementos que obran a favor o en contra del acusado. La escala para este delito se sitúa entre los tres a 10 años de reclusión o prisión. Entre los elementos en su contra, se cuenta el daño psicológico que los jueces estiman "grave". En los fundamentos se cita a la perito psicóloga Graciela Moreno que sostiene que ese daño al menor "se inscribe en su psiquis como una huella mnémica significativa e imborrable que sin duda afectará su vida futura y sus relaciones de pareja en especial".También actuó como agravante para Bringas "su calidad de profesional, abogado, y docente universitario", lo que "implica mayor culpabilidad, por cuanto de ellas derivaba un deber mayor de actuar conforme a derecho". A su favor se valoró "la ausencia de antecedentes penales computables".Bringas está preso en Bouwer desde hace un año y cinco meses y recibió una condena de seis años de prisión.

