Otro joven asesinado en menos de una semana
Tenía 20 años y murió baleado en el pecho en una disputa por una moto. En este sector, otro adolescente fue muerto el domingo pasado y un tercero está gravemente herido.
La violencia extrema otra vez tocó en Marqués de Sobremonte Anexo, de donde parece que no se quiere ir. En ese sector de la ciudad de Córdoba, en menos de seis días, dos jóvenes fueron asesinados y un tercero lucha por su vida en una cama del Hospital de Urgencias. Esta última espiral violenta comenzó el sábado pasado a la noche, cuando Mauricio Rodríguez (19) fue baleado dos veces por otro joven. Un día después, minutos antes de la medianoche del domingo, el mismo victimario –según la investigación judicial– disparó contra Leandro Narváez (16), que cayó muerto.Por este último ataque hay tres adolescentes de 15, 17 y 20 años detenidos, pero a quien todos apuntan como el que disparó, Carlos "Nerola" Gómez (18), aún no aparece. Tras la difusión en La Voz del Interior de esta sucesión de tiroteos entre jóvenes a toda hora, el miércoles pasado la Policía copó el sector que comprende los asentamientos El Pueblito, Ramal Sur y villa El Nailon. El desfile de patrulleros, camionetas de la Guardia de Infantería, policías a pie y en moto, fue incesante desde ese momento.Sin embargo, nada parece haber alcanzado para detener tanta violencia. Ayer a la mañana, Brian Rivas (20) fue asesinado en su casa de un balazo calibre 22 en el estómago. Una hora y media después, la Policía detuvo a dos adolescentes de 17 años implicados de manera directa en el homicidio (uno salió hace dos meses de un instituto de Menores donde estaba alojado por un robo) y que viven a escasos metros de la víctima.Otros tres jóvenes fueron llevados a declarar para que luego el fiscal de Distrito 3 Turno 5, Marcelo Hidalgo (el mismo que tiene las causas por los otros baleados), determine la situación procesal. Sin conexión. Ayer, en el mismo lugar del crimen, el comisario mayor César Almada, jefe de Seguridad Capital de la Policía de Córdoba, apuntó que este nuevo homicidio, ocurrido en un radio de escasas cuadras con respecto a los otros dos ataques, no tiene relación a los enfrentamientos entre jóvenes que tiene hoy a "Nerola" como el principal blanco de los rastreos. En ese caso, según los primeros testimonios que recolectaron los detectives de Homicidios, se trató de un problema puntual entre Rivas y otros jóvenes en el que la moto de la víctima aparece como el punto principal.Al respecto, hasta anoche existían dos versiones. Por un lado, un familiar directo de Rivas aseguró que lo habían asesinado cuando intentaron robarle su moto (trabajaba como delivery de una pizzería) en su casa ubicada en Manzana 76 Lote 8, frente a las vías.Para la Policía, la trama es un poco más compleja. El jueves a la noche hubo una fiesta en una vivienda ubicada a una cuadra y media de la casa de Rivas. No está claro si el joven participó o no. Pero, según los testigos, en un momento apareció y acusó a algunos de los presentes de haberle robado la moto. Hubo un intercambio de palabras y, se sospecha, alguien golpeó a la madre de los dueños de casa. Estos buscaron venganza. Fueron hacia la casa de Rivas, se colaron en el patio y lo llamaron. Cuando se asomó, lo mataron. Lo extraño es que la moto quedó estacionada allí.Rivas vivía junto a su pareja (con quien tiene un bebé de un año) y su madre, quien ayer estaba de viaje.
Violencia sin límites
Los hechos. La seguidilla de enfrentamientos armados comenzó el sábado pasado a la noche, cuando Mauricio Rodríguez (19) fue baleado dos veces por otro joven. Un día después, minutos antes de la medianoche del domingo, el mismo victimario –según la investigación judicial– disparó contra Leandro Narváez (16), quien cayó muerto. Y ayer a la mañana, Brian Rivas (20) fue asesinado en su casa de un balazo calibre 22 en el estómago.

