Otra vez, secuestros virtuales desde la Penitenciaría
Acusan a un preso y a su familia de conformar una Pyme dedicada a extorsionar a vecinos del interior.
Un recluso de la Penitenciaría de Córdoba Capital, su esposa, una hermana y el empleado de una joyería céntrica quedaron imputados por la Justicia, acusados de integrar una banda dedicada a cometer secuestros virtuales contra vecinos de poblaciones como Santa Rosa de Calamuchita, Villa General Belgrano, Alta Gracia y Río Ceballos. El grupo está sospechado de haber intentado un centenar de esta clase de estafas, aunque solamente dos casos se consumaron. Lo sorprendente es que otra vez la investigación determinó que las llamadas extorsivas provenían de la Penitenciaría. Estos casos vienen ocurriendo desde hace al menos cinco años. De hecho, en 2010 fueron condenados presos dedicados a esta actividad. En su momento, el Gobierno anunció una serie de medidas disuasivas, como aparatos que anulaban las comunicaciones de celulares dentro del penal o la intensificación de controles para evitar que esos teléfonos ingresen a la cárcel. Al parecer, esas medidas no funcionan.El jefe de Investigaciones de la Policía, Sergio Comugnaro, dijo que la pesquisa determinó que las llamadas se hacían desde la cárcel. "El reo hacía las llamadas extorsivas y parte de su familia se encargaba de buscar el dinero y las joyas que las víctimas entregaban en una plaza. Esas alhajas luego eran revendidas en una joyería", puntualizó.La investigación de Delitos Económicos incluyó la escucha de llamadas y su rastreo, y se centró en torno al interno Claudio Cristian Romero, quien cumple una condena a perpetua por haber asesinado en 1996 a la mujer de un policía. Su celda fue allanada ayer y se hallaron anotaciones y joyas. "No se hallaron celulares. Habrá que ver qué otros internos tienen esos aparatos", confió una fuente oficial. Paralelamente, la Policía detuvo a la esposa del interno y a una hermana de éste, además del empleado de una joyería de avenida Olmos. En los allanamientos domiciliarios se incautaron 21 mil pesos, 300 dólares, joyas y electrodomésticos, además de teléfonos celulares.

