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Operado, un preso se fugó del hospital

Ocurrió en el San Roque. Había sido intervenido por un ano contra natura. A lo Houdini, se hizo humo. Guardias, sancionados.

03 de mayo de 2011 a las 12:01 a. m.
Operado, un preso se fugó del hospital

No fue un operativo comando del que hayan participado delincuentes armados. No hubo disparos ni amenazas a guardiacárceles o a médicos. Nada de eso. El preso logró zafar uno de sus tobillos de la cadena con candado que lo sujetaba a una cama y, aprovechando que los penitenciarios que debían custodiarlo no lo estaban haciendo, logró hacerse humo. Cuando los guardias entraron a la habitación para ver si todo estaba en orden, se dieron con la cama vacía, la cadena colgando y una ventanita del baño abierta. Así fue que se fugó el domingo a la noche del Hospital San Roque, de la ciudad de Córdoba, el recluso Gabriel Hernán Ontivero (30), quien purga una condena a perpetua por un homicidio y robos calificados. Pero, ¿cómo lo hizo? Con pura viveza criolla y una alta dosis de audacia. El reo había pedido días atrás que le colocaran una venda en el tobillo donde tenía atada la cadena, aduciendo que le dolía bastante. Cuando quedó solo en la habitación, se quitó ese vendaje, con lo que le fue más fácil pasar el tobillo por la cadena, para así fugarse.La fuga fue confirmada por el Servicio Penitenciario y la Policía provincial.Los dos guardias que debían vigilarlo fueron suspendidos y puestos en pasiva por el Tribunal de Conducta Policial y Penitenciario. "No creemos que haya habido complicidad. Fue una negligencia grave, un relajamiento", comentó una fuente gubernamental. "Nos da mucha rabia, porque estamos haciendo las cosas bien y estos empleados vienen a abrir la boca", añadió un alto oficial penitenciario.Un dato por demás llamativo es que el delincuente no podía desplazarse bien. Mucho menos saltar, correr, escabullirse con facilidad. Esto es así si se tiene en cuenta que había sido operado por segunda vez por un tratamiento de colostomía (ano contra natura).Hasta anoche, no había sido recapturado por la Policía. A lo Houdini. Ontivero, quien cumplía una perpetua en la Penitenciaría, estaba internado en el Hospital San Roque, en bajada Pucará, desde el pasado 25 de abril. Debía someterse a una segunda operación colostómica. Fue alojado en la habitación 207 del segundo piso del centro de salud. Por seguridad, era el único paciente en esa habitación. Lo custodiaban dos guardias en turnos rotativos. Supuestamente iba a ser dado de alta hoy. A las 19 del domingo, Ontivero se quedó solo en la pieza. En segundos, se sacó la venda, zafó de la cadena y huyó por una ventana. Ya estaba oscuro. Quizá por eso los policías, de custodia en planta baja, no vieron nada. Se sospecha que alguien afuera lo esperaba.