Temas del día:

Nuevas imputaciones por el escándalo en la Jefatura de Río Cuarto

Son cuatro los policías acusados. Una mujer fue abusada y otra fue internada por consumo de pastillas.

18 de marzo de 2010 a las 11:44 a. m.
Nuevas imputaciones por el escándalo en la Jefatura de Río Cuarto
JEFATURA DE POLICÍA (Telediario Digital).

Otros tres policías fueron imputados por el fiscal de Río Cuarto Julio Rivero en la causa en la que se investiga el abuso de una presa y la venta de droga y alcohol a otros internos de la Alcaidía de la Jefatura de esa ciudad del sur provincial a fines de enero, informaron fuentes judiciales a La Voz.Los tres uniformados imputados ahora se suman al ayudante oficial José Auce, presuntamente quien obligó a una detenida a practicarle sexo oral y quien según las acusaciones sería el encargado de vender pastillas y alcohol en el edificio céntrico de la Policía.Todos están acusados de vejámenes y peculado, con la diferencia de que los últimos tres por "comisión por omisión". Los nuevos policías involucrados son los subcomisarios Gustavo Dellamea y Claudio Olguín y el sargento primero Oscar Gutiérrez. Dellamea era el superior de turno el 27 de enero pasado, día en el que no sólo una mujer habría sido abusada sino que otra tuvo que ser internada hospitalizada por el consumo de pastillas.Auce estuvo detenido pero obtuvo la libertad.Escándalo. "La superioridad de la Departamental se encontró con una situación caótica de los presos en su estado emocional y una mujer tuvo que ser internada en el Hospital por la ingesta de pastillas y alcohol", dijo tiempo atrás a Telediario Digital el fiscal Rivero."El policía les habría suministrado el alcohol y las pastillas a cambio de dinero. Estaba a cargo de la custodia de los detenidos", dijo entonces el funcionario.La mujer que sufrió el abuso dijo al mismo sitio riocuartense que en ese momento su esposo también estaba detenido."El policía me obligaba a que le practicara sexo oral aparte de los golpes que recibí. Me sacó a limpiar y me llevó a una oficina de arriba, donde tienen el dormitorio, y ahí pasó todo. No quería gritar porque tenía a mi esposo detenido abajo y está muy enfermo", dijo.