“No estaba para matar a nadie: estaba para prevenir”
El caso del delivery. El guardia que se encontraba en la garita cuando murió Milton Saffadi dijo que no vio el siniestro vial. Tanto la defensa como la querella cargaron contra su testimonio. Aún restan varios testigos.
En el marco de una nueva audiencia por la muerte de Milton Saffadi (16), el delivery que falleció hace casi nueve años en la urbanización Valle Escondido de la zona oeste de la ciudad de Córdoba, ayer brindó su testimonio un personaje clave en esta intrincada causa judicial: el guardia Oscar Alberto Cobos. Se trata del vigilador que el 24 de febrero de 2007 a la noche controlaba la garita frente a la cual falleció Milton al caer de su moto.El adolescente había ido a llevar cuatro pizzas a una vivienda de esa urbanización. El barrio funcionaba como "cerrado" aunque no estaba autorizado para ello. A la salida, Milton se topó con una soga que impactó en su cuello, lo que provocó que cayera al asfalto y muriera, según consta en la causa.El único acusado que está siendo juzgado es Alberto Depetris, quien en aquel momento se desempeñaba como administrador de Valle Escondido y está imputado por homicidio culposo.En la audiencia de ayer, tanto la querella como la defensa cargaron contra el guardia de seguridad por sus presuntas contradicciones. Durante el largo proceso de instrucción, Cobos también llegó a estar imputado, aunque terminó sobreseído. Ayer declaró como testigo, un testimonio que se vislumbraba como clave. La causa primero fue instruida por el fiscal Jorge Aradas (falleció) y completada por Eve Flores.Tanto el guardia como otra mujer que también desempeñaba tareas de seguridad y que ayer declaró en la sala del Juzgado Correccional de 4ª Nominación confirmaron que esa cuerda "no se veía ni de día ni de noche, ya que había perdido su color original por las constantes pisadas de los autos que entraban y salían".
Dudas y contradicciones
En su extensa declaración, Cobos afirmó que no era su deber estar parado en todo momento fuera de la cabina y aseguró que al momento del siniestro vial él estaba adentro de la garita manipulando un
handy
, por lo que no vio nada.
“Yo no estaba para matar a nadie: estaba para prevenir. Si no me hubiese demorado en el cambio de baterías, el chico estaría vivo”, manifestó.
En ese punto, el fiscal Aldo Patamia arremetió: “Si usted está para vigilar, ¿cómo puede ser que no haya escuchado que venía una moto?”. Cobos no supo cómo responder a la pregunta y sólo se limitó a decir que no había oído nada.
Cobos aseguró ayer que al momento del siniestro vial llamó a la familia que había realizado el pedido al
delivery
, para que avisaran al local de comidas sobre lo que le había ocurrido a Milton. Esto fue desestimado por el dueño de la casa, quien dijo que nadie se comunicó con ellos y que se enteraron por un vecino.
“Veo un
delivery
hoy y me da pánico. Después de ese día, no presté más servicios a la empresa por una cuestión mía. Necesité tratamiento psiquiátrico porque no podía dormir”, expresó Cobos en otro momento de su declaración.
Aunque en la instrucción de la causa el guardia había asegurado que la soga quedó tensa tras el choque, ayer dijo que esta se desprendió del pilar y quedó tirada en el piso.
El abogado de la familia Saffadi, Hernán Gavier, destacó que Cobos fue sobreseído en su momento de forma “prematura”. El letrado también apuntó contra Depetris por no tomar, a su entender, las medidas precautorias necesarias. Y resaltó que en aquel momento, el barrio no estaba habilitado para funcionar como cerrado.
Por su parte, el defensor del imputado, Alejandro Dragotto, criticó la “indulgencia” con la que se trató a Cobos en todo el proceso, según advirtió al término de la audiencia de ayer.
El letrado aseguró que se está buscando “un chivo expiatorio” en su cliente, ya que “las pruebas son suficientes para determinar que el culpable fue el guardia”. El martes a las 9 continuará el juicio.

