No encuentran a la jubilada
Los restos de la adolescente asesinada fueron inhumados. Rastrillajes en un cementerio por la desaparición de la dueña de la casa donde se cree que la mataron.
Buenos Aires. Los restos de Araceli Ramos (19), encontrada el viernes estrangulada y atada con alambres en un descampado de la localidad bonaerense de Villa Madero, fueron inhumados ayer, en tanto que se buscaba hasta ahora sin éxito el cuerpo de la jubilada Aída Amoroso (81), la dueña de la casa a la que la joven fue a una supuesta entrevista laboral antes de desaparecer. En medio del profundo dolor de sus familiares, amigos y compañeros de la Escuela Media 10 de Loma Hermosa, la joven fue enterrada a las 14, en el cementerio de Pablo Podestá, en un ceremonia íntima a la que se pidió que no accediera la prensa. "No lo podemos creer, parece una pesadilla. Teníamos la esperanza de que apareciera con vida, pero pasó lo peor. El asesino no tiene que salir más de la cárcel, no tiene cura", afirmó una compañera entre lágrimas.En tanto, en el marco de la búsqueda de Amoroso, ayer a la mañana se hallaron restos óseos en el cementerio Jardín de los Ceibos, de González Catán, los cuales fueron remitidos a la morgue policial de La Matanza para ser analizados, aunque, en principio, se cree que no son humanos, dijeron fuentes policiales y judiciales. Los huesos estaban en avanzado estado de descomposición dentro de una bolsa plástica y fueron encontrados enterrados debajo de una antena perteneciente a una empresa telefónica.
Otro remisero
Según dijeron los voceros consultados, los investigadores contaban con diferentes pistas que indicaban que el único imputado y detenido por el caso de Araceli, el exsuboficial de Prefectura Naval Walter Vinader (38), pudo haber arrojado el cuerpo de Amoroso en ese predio.
Ante esta conjetura, en el lugar trabajó un grupo interdisciplinario de la Policía Bonaerense, integrado por expertos en Seguridad, en Investigaciones y en Científica.
Al igual que ocurrió el viernes con el hallazgo del cadáver de Araceli, los investigadores contaron en las últimas horas con el testimonio de un remisero, quien dijo que llevó hasta el lugar a un hombre al que reconoció como Vinader y que este llevaba unos bultos importantes: supuestamente, partes de antenas que, por su trabajo, tenía que instalar en ese lugar.
Por esta razón, se ordenó ayer a la mañana que se realizaran diferentes rastrillajes en el predio del cementerio. La Dirección de Infantería de la Bonaerense trabajó con una excavadora para facilitar las tareas de remoción de tierra.
Amoroso, desaparecida desde el 20 de agosto, es la dueña de la casa de Puán 3754, en Caseros, a la que Araceli fue a una supuesta entrevista laboral, según le había dejado anotado a su madre.
La principal sospecha de los investigadores es que Vinader pudo haber asesinado a Amoroso y haber hecho desaparecer su cuerpo para apropiarse de la vivienda.
El cadáver de Araceli fue hallado en la madrugada de ayer en un descampado de Crovara y General Paz, en Villa Madero, con las manos y pies atados con alambre, y se hallaba envuelto en cuatro bolsas de consorcio.
Para encontrar el cuerpo, los investigadores contaron con la declaración de otro remisero, que fue quien explicó a la Policía que Vinader lo contrató para que lo llevara desde una casa en Mataderos hasta ese descampado, y que transportaba un bolsón grande, en el cual le dijo que llevaba antenas viejas.
El caso
Desaparecida. Araceli Ramos (19) desapareció el 30 de septiembre cuando salió de su casa para dirigirse supuestamente a una entrevista de trabajo, en Caseros, Buenos Aires.
Detenido. El martes último, un exprefecto, Walter Vinader, fue detenido por la desaparición de la joven.
Hallazgo. El viernes, en Villa Madero, encontraron el cadáver de Araceli. Se sospecha que Vinader pudo haber cometido más crímenes.
Sospecha macabra
Dudas. Tras detener a Vinader por la desaparición de Araceli, los pesquisas se dirigieron a su domicilio en la Capital Federal y allí encontraron una escritura de la vivienda de Amoroso, como así también el certificado de defunción de su hijo, Emilio Razzónico.
Razzónico fue compañero de celda de Vinader, y falleció en circunstancias que ahora también investiga la Justicia bonaerense.

