No declararon los policías que están imputados de secuestro
Según la acusación, dos "levantaban" a las víctimas y un oficial cobraba los rescates. Había tareas de inteligencia previa y no se descarta que haya otros implicados.
"Me abstengo". "Me abstengo". "Me abstengo". La mañana del jueves último, el fiscal federal Enrique Senestrari escuchó tres veces esas dos palabras. El sargento primero Pedro Salas, el sargento Juan López y el oficial inspector Walter Cáceres, imputados de dos secuestros extorsivos mientras cumplían servicio, mantuvieron la misma estrategia, aconsejados por el abogado que los defiende. Los tres policías permanecen detenidos por dos hechos de secuestro extorsivo calificado en perjuicio de personas que contaban con antecedentes penales (ver Los socios del silencio, el análisis de Miguel Durán). La denuncia. La investigación se inició a partir de que un médico, que purgó una condena por homicidio y que antes de ser apresado se resistió y baleó a un oficial (hoy subcomisario), se presentó tres semanas atrás ante el fiscal federal para denunciar a dos policías que lo mantuvieron cautivo por unas horas y habrían cobrado un rescate de 20 mil dólares pagados por la esposa de la víctima. Los secuestradores tenían datos precisos sobre el profesional y lo interceptaron en un supuesto control de rutina, cuando manejaba un auto de alta gama que le fue robado y posteriormente había recuperado (no se sabe cómo lo hizo). El vehículo, supuestamente, seguía con pedido de secuestro. El médico, cuya identidad y domicilio reservamos, pensó que había un problema de papeles y no dudó en acompañar a los dos uniformados, que habrían sido Salas y López, el primero hijo de un comisario retirado y que mantiene relaciones con una comisario en actividad, según las señas particulares que figuran en la causa.La banda de secuestradores comenzó a desmoronarse a partir de la denuncia del médico, que estuvo preso en la ex cárcel de Encausados en 1999, y en septiembre de ese mismo año fue sobreseído, y que entre el 2004 y el 2008 permaneció en Bouwer por el homicidio de un "socio", hecho que pretendió justificar bajo la excusa de la "defensa propia". Esa causa la instruyó el fiscal Marcelo Hidalgo, y la condena del médico fue decretada por la Cámara 5ª del Crimen. Intervenciones telefónicas. Ante la gravedad de la denuncia del médico, a quien algunos policías pretenden vincular con "el Porteño" Luzi, jefe de una banda de secuestradores (habría atendido a los heridos de la organización), el fiscal Senestrari convocó al director general de Investigaciones Criminales de la Policía de Córdoba, Sergio Comugnaro. Al cabo de 10 días, la fiscalía obtuvo respuestas contundentes: habían identificado a los dos sargentos del Distrito 4 (Comisaría Cuarta), que "levantaron" al denunciante, y al oficial Walter Cáceres (tiene un hermano policía) del Distrito 2, quien supuestamente se encargó de cobrar los 20 mil dólares por la liberación del médico.Los investigadores de Comugnaro fueron más allá, porque a través de las "pinchaduras" telefónicas establecieron la identidad de una segunda víctima de los policías mencionados. Con el mismo modus operandi, el móvil policial interceptó en la vía pública un auto conducido por un delincuente autor de robos calificados. El vehículo en cuestión estaba a nombre de un hermano del "demorado", un narcotraficante que se encuentra en España. Trabajo previo. Los movimientos de los policías han demostrado que existe un trabajo de inteligencia previo que apunta a individuos que, por sus antecedentes, no los denunciarían. No se descarta que el médico que se animó a denunciar a los policías se haya "hartado" de ser extorsionado. Aunque no lo declaró, este diario entrevistó a vecinos del denunciante que hablaron del robo del auto de alta gama, pero también de un posterior robo tipo comando en su domicilio cuyos autores habrían sido policías.Por estas horas, Senestrari no descarta que haya varios secuestros más y otros involucrados en los graves delitos. Estudia además qué responsabilidad les puede caber a los jefes directos de los imputados.

