"Me declaran inimputable para poder encerrarme"
“A mí la Justicia me arruinó la vida”, sostiene Sebastián “Pucho” Roqué, pero luego se corrige: “Me quiso arruinar la vida”.
“¿Qué pasa si cometo un delito de una pena no excarcelable y a mí me dan dos meses y después me dejan salir?”, pregunta desafiante “Pucho” Roqué. Y remata: “Me dan la inimputabilidad porque (estos) son delitos excarcelables y (esta) es la manera de privarme de la libertad”.
Roqué dio así su versión de los hechos a este diario. Como primera medida, desmiente que haya cometido delito alguno y, al preguntársele por todos los hechos que constan en la Justicia, dice que nunca le probaron nada. Trató de justificar por qué ha sido denunciado ya por varias mujeres.
Por el contrario, dice ser objeto de una persecución en la que señala tanto a los familiares de su última relación como a diversos agentes judiciales. Es más, sostiene que esos familiares tienen relaciones en la Justicia, especialmente en la Fiscalía General. Dijo que todo este conflicto surge a partir de la oposición de los padres de la chica a la relación. Se quejó porque, mientras niega haber agredido o molestado a nadie, a él le pintan las paredes de su trabajo y le impiden ver a su hijo.
“Yo no soy inimputable”, señaló. Se quejó de los psiquiatras que formularon tal diagnóstico. En cambio, mencionó nombres y apellidos de otros profesionales que rechazan esas valoraciones.
Lejos de estar molestando a la chica, aseguró que es ella quien lo busca, quien convive casi a diario con él y que, además, lo extorsiona para vivir juntos, bajo amenaza de no ver más a su hijo.
Roqué a cada instante ofrece “pruebas” como chats, mensajes de Facebook, expedientes y presentaciones judiciales que maneja junto con precisas citas de los códigos Penal y Procesal Penal.
Entre esas “evidencias” aseguró que su pareja o expareja es quien lo incita a convivir y quien lo busca permanentemente. Ante la pregunta “¿Por qué insiste con esta relación?”, se defendió diciendo que es ella quien insiste y que a él no le queda otro remedio que seguir viéndola porque quiere ver a su hijo.
Durante la entrevista, Roqué cambió varias veces de estado de ánimo. En una conversación telefónica trató en duros términos a este cronista por la cobertura del caso y luego apeló a su sensibilidad.
Personalmente, se mostró muy activo e histriónico y estuvo al borde de las lágrimas cuando describió de qué manera se siente perjudicado él y su familia.

