Marcharon para pedir justicia por Micaela García
Es la joven que murió por un disparo policial. Está imputado su novio policía y un amigo de él. Investigan cómo se produjo el disparo.
Familiares y amigos de Micaela García, la joven que murió de un disparo producido con un arma policial, marcharon en la tarde del viernes desde Colón y Cañada hasta el Patio Olmos para pedir el esclarecimiento del caso y que se haga justicia.
Micaela tenía 24 años, era mamá de un niño de seis años y había crecido en barrio José Ignacio Díaz. El 3 de julio, la joven murió de un disparo provocado con una pistola Thunder Bersa de la Policía de Córdoba.
Por el caso están detenidos el novio de Micaela, el suboficial Jonathan Carlos Nievas (25), y un amigo del uniformado, Luciano Andrés Giménez (25). Al primero se lo acusa de homicidio calificado por el vínculo y agravado por el uso de arma de fuego, mientras que al segundo de homicidio agravado por el uso de arma de fuego.

Qué pasó
Apenas ocurrido el caso, Nievas quedó imputado pero en libertad, mientras la Policía intentaba localizar a Giménez, quien se había fugado. Al día siguiente lo detuvieron cerca de la Terminal de Ómnibus. La primera hipótesis judicial era que Giménez le había arrebatado el arma a Nievas y disparó. Se habló de un accidente. Sin embargo, con el correr de los días surgieron otros elementos.
En las manos y en la ropa de Nievas encontraron compuestos de pólvora que permiten a los investigadores sospechar que intervino en el disparo. Además, fuentes judiciales indicaron que en su cuerpo tenía “rastros” compatibles con haber tenido algún tipo de confrontación o altercado reciente.
Con esos elementos la fiscalía dispuso su detención. Lo que sostiene la investigación hasta ahora es que dos personas (Nievas y Giménez) manipularon la pistola Thunder Bersa y se produjo el disparo que mató a Micaela. Lo que deben dilucidar es cómo fue la mecánica, cuál fue la presunta participación que tuvieron los detenidos.
El caso, que inicialmente era investigado por la fiscal Milagros Gorgas, ahora lo tiene la fiscal de Violencia Familiar, María de las Mercedes Balestrini.

