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Los rompepuertas atacaron al mediodía

Esta vez lo hicieron en una avenida muy transitada y en hora pico / Maniataron a una joven que estaba en la vivienda y se llevaron electrodomésticos y objetos de valor. Hasta anoche no había detenidos.

25 de junio de 2013 a las 02:02 p. m.
Los rompepuertas atacaron al mediodía
Destrozada. Así quedó la puerta del domicilio de avenida Manuel de Falla al 6900 (La Voz).

Pasadas las 13.30, la joven, que a esa hora estaba sola en su casa, sintió un fuerte golpe en la puerta. Se asomó desde su habitación para ver qué pasaba y, desde el pasillo, comenzó a ver cómo volaban las astillas. Entendió lo que sucedía en un segundo. Quiso llamar a la Policía, pero los nervios le impidieron recordar el número.

De pronto ya no tuvo más tiempo. dos sujetos ingresaron a la casa y se sorprendieron al verla, pero ellos no dudaron. La redujeron rápidamente y la maniataron con el cable del cargador de un celular y unos auriculares, tras lo cual procedieron a llevarse electrodomésticos y objetos de valor.

Todo fue muy rápido, era hora pico en la avenida Manuel de Falla al 6900, en el barrio San José de la ciudad de Córdoba, a sólo dos cuadras del Paseo Rivera Indarte y a poco más de 100 metros del nuevo puente de Villa Warcalde, una zona que a esa hora del día es transitada por cientos de vehículos y peatones que regresan a sus hogares o se movilizan hacia el centro comercial o a la Recta Martinolli en procura del almuerzo o el descanso de la siesta.

Ninguno de esos detalles de visibilidad detuvo a los delincuentes, quienes actuaron rápido, tanto que ni siquiera abrieron la puerta, sacaron todo por el mismo hueco que hicieron para entrar. “En un momento me pidieron la llave, pero yo estaba tan confundida que no sabía ni dónde habían quedado”, contó la joven a La Voz del Interior, aún aturdida.

En un primer relevamiento de lo que faltaba, los rompepuertas se llevaron dos plasmas, celulares, notebooks y otros objetos de valor, según informaron los damnificados, por lo que la Policía estima que tenían el apoyo de un automóvil, pese a que uno de ellos tenía un casco de motociclista, único detalle que recuerda la víctima.

Alrededor de las 14, los asaltantes se marcharon y la joven se pudo recuperar para avisar a una vecina. Pronto llegaron tres patrulleros y el lugar se llenó de policías y vecinos. Nadie podía creer que allí, a la vista de todos y a plena luz del día, haya sucedido algo así.

Singulares recomendaciones. Enseguida llegó la madre de la joven, que suspendió sus obligaciones laborales y fue trasladada por una compañera de trabajo. Delante de la puerta destrozada, el encargado del operativo policial le preguntó si no tenían alarma. "La tenemos, pero no la activamos cuando estamos en la casa", fue la sensata respuesta de la mujer.

El uniformado insistió: “Deberían entonces tener un botón antipánico”. A este cronista, testigo del diálogo, le quedó la sensación de que, para el policía, los que estaban en falta eran las víctimas y no los victimarios o quienes deben protegerlos de la inseguridad.

Los barrios San José, Quisquisacate y Villa Rivera Indarte, en el noroeste de la ciudad de Córdoba, conforman una zona muchas veces afectada por el accionar de los rompepuertas, pero esta vez la sorpresa es que atacaron al mediodía y en el sector más visible, la avenida más transitada de la zona.

El domicilio elegido ayer por los delincuentes se encuentra en la misma vereda y a sólo una cuadra de la casa de Sonia Torres, la abuela de Plaza de Mayo que tiene custodia policial permanente. Hasta anoche no se había informado sobre detenidos por este hecho.