Lo juzgan por matar a la ex y al novio quemándolos vivos
El hombre le habría arrojado nafta a la pareja mientras dormía en una pieza para luego prenderle fuego. Antes de morir, la mujer dijo quién los atacó. Sucedió en Unquillo.
“Este h... de p... nos prendió fuego. Fue mi ex Marcos Ramos... Fue mi ex... Hace dos meses que nos separamos, con él ya no tengo nada que ver. ¿Lo agarraron? ¿Lo agarraron?”.
Con terribles quemaduras prácticamente en todo el cuerpo, y tapada con una sábana, la mujer hablaba con el policía, a la espera de la ambulancia. A su lado, su pareja, quien también había sufrido gravísimas lesiones por el fuego también contaba lo mismo. Corría la madrugada del 1° de septiembre de 2012 en las afueras de Unquillo.
Pocas horas después, Claudia Roberta Bassano y Luis Horacio Pons, las dos víctimas, morirían en la terapia intensiva del Instituto del Quemado de la ciudad de Córdoba.
Por el doble crimen fue detenido el exnovio de la mujer: Marcos Antonio Ramos, un mecánico de 32 años.
Desde hoy, Ramos comenzará a ser juzgado por haber supuestamente quemado vivos a su expareja y al nuevo novio de ella. Según la acusación, el individuo había irrumpido en la casa, momentos antes, fue al dormitorio y roció a la pareja con nafta, para luego arrojarles una llama libre.
Ramos será juzgado por el delito de homicidio simple reiterado por la Cámara 6ª del Crimen de la ciudad de Córdoba.
Brutal venganza
De acuerdo a la investigación judicial, Claudia y su exnovio estaban separados desde hacía varios meses. La mujer tenía cinco hijos, dos de los cuales los había tenido con el ahora detenido y acusado.
Según la pesquisa, eran poco más de las 2.30 de aquel sábado 1° de septiembre, cuando Ramos arribó en su Renault 12 gris a la vivienda ubicada en calle Segundo Sombra al 90, del barrio Villa Tortosa de la localidad de Unquillo. Logró abrir la puerta y encontró a la pareja durmiendo en la cama. Acto seguido, roció a ambos con nafta y les prendió fuego con un elemento no determinado. Ambas víctimas se levantaron envueltas en llamas y quisieron correr.
En esas circunstancias, siempre según la acusación, Ramos sujetó a su exnovia y la volvió a arrojar sobre a la cama, que se estaba incendiando. Todo duró pocos minutos.
El agresor escapó caminando. El R12 quedó en el lugar al igual que un bidón de 12 litros en el cual había llevado el combustible inflamable.
Las llamas se extendieron por toda la casa, lo que causó conmoción en el vecindario que acudió en ayuda.
Cuando arribó la Policía, la pareja ya estaba fuera de la casa. Ambos estaban tapados con sábanas y conscientes. Fue entonces que la mujer y el hombre identificaron claramente quien había sido el agresor.
En dos ambulancias, Bassano y Pons fueron trasladados al Instituto del Quemado, donde murieron a causa de las gravísimas quemaduras en la piel (90 por ciento del cuerpo) y en las vías respiratorias.
Atrapado
Según la investigación que llevó adelante la fiscal de Instrucción Mercedes Balestrini, a una patrulla policial que recorría Unquillo le llamó la atención la presencia de un hombre que caminaba, a la vera del arroyo. El sujeto tenía el pelo quemado, se había sacado un guante y quería hacer lo mismo con otro que llevaba en una mano. Cuando se acercaron, vieron que olía a combustible y parte de sus prendas estaban quemadas.
Mientras lo interrogaban, los policías escucharon por la frecuencia radial del patrullero que una pareja acababa de haber sido quemada en una casa, a pocas cuadras de distancia.
Ramos quedó inmediatamente detenido. De acuerdo al expediente, a poco de haber cometido el ataque, el sospechoso se habría comunicado con su hermana y le habría dicho: “Me mandé una c... Los quemé”.
Homicidio simple
El acusado será juzgado por la Cámara 6ª del Crimen de Córdoba, a cargo de Julio Guerrero Marín, Daniel Ottonello y Roberto Spinka. La acusación estará a cargo de la fiscal María Inés Ferreyra. No habrá jurados populares porque el cargo es homicidio simple.

