Leonardo, un enigma que ya lleva 16 meses
El joven de Villa Cura Brochero desapareció en Brasil. Hoy, el caso sólo tiene preguntas.
A casi un año y cuatro meses de su desaparición en Brasil, sigue el misterio del paradero de Leonardo Iudicello, el joven cordobés de 30 años que es buscado por su familia, que vive en el valle de Traslasierra. "La única buena noticia es que no tenemos malas noticias", resume su padre, el escritor Lucio Iudicello, desde Villa Cura Brochero. Y agrega: "Estamos viviendo momentos de verdadera desesperación, y sobre todo de impotencia, porque no sabemos ya qué hacer para lograr saber de él".Leonardo era un viajero avezado que se encontraba en el norte de Brasil, en la localidad de Jericoacoara, en el estado de Ceará, cuando dejó de comunicarse con sus padres y con sus hermanos.La noche del 14 de julio sucedió algo extraño: en el camping en que paraba, su carpa y otras pertenencias se incendiaron, pero él no se encontraba en el lugar. Tampoco después apareció. Desde entonces, nada se sabe de Leonardo.Unos días antes, sus padres lo habían visitado en la pequeña aldea junto al mar. "Nosotros somos una familia excepcionalmente unida, nos comunicamos todo el tiempo, aunque estemos lejos. No sería raro que él se metiera a la selva, por ejemplo, lo raro sería que no nos comunicara". Tras el incendio de sus pertenencias en el camping, y la falta de comunicación por parte de Leonardo, Lucio y su hijo Alejandro llegaron unos días después a Brasil y se quedaron casi tres meses haciendo su propia investigación y buscándolo por varios estados del norte brasileño.
No tuvieron suerte
Unos 450 kilómetros al sur, en la zona de Canoa Quebrada, una pareja de lugareños aseguró que tiempo antes ese joven que ellos mostraban en fotos había estado ahí para luego seguir su camino.
Habría sido hacia fines de agosto. La esperanza volvió a encenderse, sin embargo luego se fue disipando.
“El consulado de Recife se portó muy bien, hicieron todo lo posible, pusieron muchas pilas, pero no conseguimos más datos” cuenta Lucio.
Respecto de la investigación del incidente previo a su desaparición, el padre de Leonardo hizo todas las denuncias y las gestiones necesarias con autoridades policiales y judiciales. Y hasta logró que Interpol se ocupara del tema.
Se hicieron procedimientos, excavaciones en la casa de un argentino conocido de Leonardo, pero sin resultados.
“No confío en lo que hicieron, al final se ocuparon de los datos que nosotros mismos le habíamos dado”, dice Lucio, quien supone que habría una sobreactuación en los procedimientos, destinada a conformar a la familia y no a lograr resultados reales.
Preguntas
Una versión indicaba que la noche del 14 de julio del año pasado, Leonardo habría participado, en un lugar llamado Lagoa do Paraíso, del ritual de la ayaguasca, un alucinógeno que forma parte de la cultura de los pueblos originarios amazónicos y que provoca un estado alterado de conciencia.
Muchos viajeros que participan de esta ceremonia tampoco pudieron confirmar que allí hubiese estado Leonardo.
“Si hubiese participado de ese ritual nos hubiésemos quedado más tranquilos, porque quienes lo organizan tampoco dejan desprotegidos a quienes participan”, dice su padre.
Leonardo es licenciado en Turismo y un mochilero apasionado. Regresaba en el verano a Villa Cura Brochero, juntaba dinero trabajando en la temporada y volvía a partir.
Siempre solo, aunque a veces conocía a otros viajeros con quienes recorrían tramos juntos.
“Él sabe cómo moverse, antes había andado por Europa y había conocido muchos lugares del mundo, él jamás dejaría de comunicarse con nosotros”, afirma Lucio.
El padre, como sugiriendo una esperanza, recuerda además que Leonardo era fanático de la película Into the will (conocida en Argentina como Hacia rutas salvajes ), que narra la historia real de un joven estadounidense que decide alejarse de la sociedad para internarse en Alaska a vivir de la naturaleza. El protagonista era afecto a la lectura naturalista y existencialista.
“En una de esas por algún motivo perdió la memoria, o se internó en el amazonas o algo así, esa es una esperanza que tenemos”, concluye Lucio, buscando alguna explicación que, casi 16 meses después, aún no llega.
La promesa al santo
Una de las hermanas de Leonardo Iudicello, Marina, viajó el mes pasado al Vaticano para la santificación del cura Gabriel Brochero, a quien la familia le hizo una promesa.
Alejandro, otro de los hermanos, actuó en el papel de Brochero joven para la película El cura Brochero (2014).
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