Las pistas que comprometen al acusado de matar al médico
El jueves a la tarde, en la investigación que lidera el fiscal de Delitos Complejos de San Francisco. Bernardo Alberione, existía una gran duda: varias pistas apuntaban desde hacía días contra Gerardo Luis Gette (57) como el principal sospechoso por la desaparición del médico Daniel Casermeiro (61), al que aún no encontraban.
En ese momento, un grupo de investigadores proponía detener a Gette bajo la imputación de desaparición forzada de persona, pero el fiscal aún no se mostraba del todo seguro de tomar esa decisión.
Fue entonces cuando todo se aceleró: Nelson Rovasio, un joven de 23 años que vive en la zona de campos ubicada entre San Francisco y Luxardo, a la vera de la ruta provincial 1, se topó con el cadáver de Casermeiro tirado en medio de un maizal.
Tras constatar que el cuerpo era del ginecólogo buscado desde hacía una semana y que había sido asesinado de un balazo en la nuca, Alberione ahora sí ordenó la detención de Gette, al que le imputó el delito de homicidio calificado por alevosía.
Gette era seguido de cerca por los investigadores e incluso el domingo anterior se había allanado su domicilio.
Entre otras contradicciones, este hombre habría declarado en un primer momento que el jueves no había visto a Casermeiro ni había tenido ningún tipo de contacto con él, algo que fue desmentido a través de un doble cotejo: las cámaras de seguridad de la zona que fueron analizadas y el entrecruzamiento de las llamadas telefónicas y las celdas de las antenas que fueron tomando a estos aparatos.
De esta manera, se cotejó que Gette y Casermeiro sí se encontraron el jueves temprano, que discutieron y que luego se marcharon juntos en el auto BMW 200i del médico. Y que, durante la tarde en la que se produjo el crimen, ambos habían estado en la misma zona.

