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Las “pirañas” regresaron a Nueva Córdoba

Hubo al menos dos ataques el fin de semana. Un muchacho fue golpeado y le robaron el celular. “Me tiraron al suelo”, contó. Esta modalidad es cometida por barras de varones y de mujeres. Otro problema en las calles del barrio son los asaltos de motochoros.

09 de junio de 2016 a las 12:44 a. m.
Las “pirañas” regresaron a Nueva Córdoba
Zona complicada. Muchos de los ladrones que eligen Nueva Córdoba para atacar lo hacen por la gran cantidad de estudiantes y por la abundancia de negocios en el barrio. (Sergio Cejas / Archivo)

Andan por las calles y avenidas como patotas. Los grupos son integrados tanto por muchachos como por jovencitas. Actúan de noche y de madrugada. No usan motos, ni pistolas, ni armas blancas, por lo general. La violencia que ejercen es más básica: lanzan trompadas, pegan patadas y arrojan cascotes. Sorprenden a cualquier transeúnte que vaya solo o en pareja y, en segundos, lo rodean, lo golpean y le roban de todo. No importa que haya curiosos cerca. Nada los detiene. Tras dividirse el botín, escapan y vuelven a atacar otra vez. En la jerga le dicen "picotear a un gil". Son las "pirañas" urbanas, bandas de delincuentes que se mueven principalmente en la zona de Nueva Córdoba, un barrio de la capital provincial castigado por la inseguridad y la violencia. Hay una explicación: en ese sector se mueven cientos y cientos de jóvenes a la noche y a la madrugada. Los ataques recrudecen los fines de semana. Y han vuelto a registrarse en las últimas semanas, según afirman vecinos y comerciantes del sector. "Me rodeó un grupo grande de chicos, y me robaron el celular. Cuando quisieron sacarle el teléfono a la chica que iba conmigo, reaccioné... Y ahí empezaron a pegarme y me tiraron al suelo", contó Emilio Priori, un joven universitario catamarqueño que fue atacado el domingo. En el celular de un amigo quedó grabado cómo le dejaron el ojo, de una trompada. Emilio no quiere fotos para el diario."Me atacaron a mí, huyeron y, a los pocos minutos, atacaron a otra chica y escaparon", añadió. Esa madrugada, otro joven también fue abordado por "pirañas".Fuentes policiales reconocen que estos episodios son un problema, afirman que muchos casos no se denuncian y enfatizan que se trabaja con operativos preventivos. "Lo más increíble es que en esas patotas participan mujeres también", comentó un oficial. "Semanas atrás, se atrapó a una veintena de chicos que andaban 'moqueando' por la Vélez Sársfield", indicó un comisario.Desde una fiscalía (Distrito 1 Turno 6) se indicó que el fin de semana hubo un solo caso denunciado de "pirañas" y que se detuvo a cuatro jóvenes, dos de ellos menores de edad. El hecho de que haya menores involucrados agrava la imputación judicial. Los ataques de bandas "piraña" comenzaron a registrarse con reiteración en Nueva Córdoba, Güemes y el parque Sarmiento en el último trimestre de 2015. En septiembre de ese año, la Policía montó un gran operativo preventivo que terminó con una treintena de jóvenes presos por merodeo y por robos. Sin embargo, como suele ocurrir con las tendencias delictivas, los ataques han regresado. Motochoros y arrebatos Vecinos y comerciantes de Nueva Córdoba coinciden en que los motochoros son, lejos, el principal problema delictivo. Atrás pareciera haber quedado, como gran problema, el robo de autos estacionados.Los ladrones en moto (por lo general, varones) atacan casi siempre a mujeres. Celulares, mochilas y carteras son los botines. El robo de objetos del interior de autos tras destruir las ventanillas, sobre todo en cercanías de centros de salud, ya es un clásico.Si algo caracteriza a Nueva Córdoba es la gran cantidad de negocios de todo tipo. Despensas, miniquioscos, locales de ropa, tiendas y bares son blanco de robos. "Son pibes jóvenes los que te asaltan. Andan armados y bien vestidos", relata Patricio, empleado de un quiosco sobre Obispo Trejo. "Muchos andan en motos y escapan como si nada. Les pegan a mujeres y las tiran al piso", agrega Beatriz, una vecina.Hace pocos días, un asalto callejero por poco no terminó en una tragedia. Fue cuando una joven, que volvía de bailar también, se resistió a entregar su celular y terminó atropellada por el auto en el que huían los ladrones. El caso sucedió en La Cañada, en el límite con barrio Güemes.Desde la Policía, enfatizan que se realiza un patrullaje intenso en el sector, con móviles y motos. El robo en departamentos, por lo general cuando están deshabitados, es otro problema recurrente en Nueva Córdoba. El caso más dramático en un departamento se registró en mayo cuando una estudiante que volvía de bailar fue abordada cuando entraba en el edificio. Fue asaltada y abusada.