Las dificultades para investigar a los narcos en el interior
En un juicio por un secuestro de marihuana en Arroyito, el relato de un policía dejó al descubierto las precariedades que tienen para llevar a cabo las investigaciones.
Lo que parecía ser un juicio más entre otros que se sustancian en el Tribunal Oral Federal N° 2, de la ciudad de Córdoba, por causas más pequeñas de narcotráfico, terminó por colarse en una investigación por un ajuste de cuentas ocurrido hace casi dos meses en la ciudad de Arroyito. El proceso oral y público tenía como único imputado a Germán "Manson" Callejas, quien era juzgado por haber almacenado seis kilos de marihuana, que los había escondido en un auto Fiat Regatta que estaba estacionado en su casa.Los agentes policiales habían encontrado la droga de casualidad, ya que en realidad llegaron hasta allí en busca de algunos elementos robados.El joven terminó siendo condenado a cinco años de cárcel.Pero lo curioso ocurrió el 21 de marzo, cuando el acusado pidió la palabra y aseguró que la marihuana hallada por los policías no era de él.En su descargo, apuntó que un día antes del allanamiento, un tal "Gordo" Constantini se había llevado el Fiat Regatta para arreglarlo.No lo acusó de ser el dueño de la droga, pero dejó varios puntos suspensivos.La referencia no era una mera anécdota, ya que se refería a Leonardo Constantini (31), quien el 23 de febrero último apareció ejecutado de siete balazos en la cabeza en un descampado en las afueras de Arroyito.Un asesinato sin antecedentes en esa zona.Para el fiscal José Argüello, se trata de un crimen ligado al submundo del narcotráfico. Policía Tras los dichos del imputado, durante el juicio le tocó el turno de declarar como testigo al policía Juan Carlos Díaz, quien fue uno de los que había secuestrado la marihuana. El agente, además de recordar el operativo, hizo varias referencias ligadas a Constantini, que llamaron la atención en la sala de audiencias.Díaz subrayó que jamás en 16 años de trabajo había encontrado una cantidad similar de droga en esa zona del este provincial.Y acotó que el acusado estaba relacionado con "el Gordo" Constantini, quien sí era un renombrado narcotraficante, ya que tenían datos que daban cuenta de que todas las semanas traficaba marihuana desde Santa Fe, y "alitas de mosca" (cocaína de alta calidad) desde la ciudad de Córdoba."Me cansé de controlarlo al 'Gordo' (por Constantini), pero siempre estaba limpio", agregó Díaz.A renglón seguido, el policía acusó que toda esta información la había acercado al Juzgado federal de San Francisco y a la fiscalía de narcomenudeo de esa ciudad, pero jamás lograron ponerlo tras las rejas."Constantini tendría que estar detenido y no muerto", criticó el agente.En ese punto, insistió en que hubo una demora judicial y que recién se había ordenado un allanamiento con Gendarmería cuando esta persona ya había sido asesinada.Ante estos dichos, el presidente del Tribunal, José María Pérez Villalobo, le preguntó cómo estaban catalogadas en el departamento San Justo la Justicia federal y la provincial, ante lo que el policía respondió: "Muy garantistas, lentas, les das toda la información, esperás y no sabés qué es lo que pasa".E insistió en que en esa zona de la provincia el movimiento de droga era "grande, muy grande"."Uno vive ahí, están nuestros hijos, me desespero por ese tema, es muy cruel", dijo, ante el silencio de los jueces y del fiscal de Cámara, Maximiliano Hairabedian. Agregó que las filtraciones de esta clase de informaciones no eran fáciles, ya que al ser un lugar de pocos habitantes, cuando "uno va, hace la denuncia, pone la firma, y después va al cine con su hijo y ahí también está el denunciado". Falencias Los dichos del policía reflejaban, casi en primera persona, una serie de falencias que los funcionarios judiciales de esa zona vienen advirtiendo desde hace años. Por ejemplo, en el informe anual del Ministerio Público Fiscal de 2014, el fiscal federal de San Francisco, Luis María Viaut, alertó sobre la "falta de recursos y personal de la División Drogas Peligrosas de la Policía".Remarcó que esta fuerza contaba con un solo vehículo para todo el departamento San Justo y ocho efectivos para las investigaciones provinciales y federales, pese a estar en una zona estratégica.El grupo de agentes quedó bajo sospecha luego de que dos de ellos fueron detenidos acusados de cobrarle una coima a un traficante.Ahora, tras la insistencia judicial, la flota de vehículos se amplió a dos unidades, pese a que deben investigar en un departamento que tiene ciudades y localidades separadas por más de 100 kilómetros.En la zona, también se anunció la creación de un puesto de Gendarmería para atacar asimismo el tráfico en la localidad santafesina de Frontera, que tiene un historial mucho más profundo de violencia ligada al narcotráfico.El fiscal federal Viaut señaló que esa jurisdicción es un punto de vital importancia en la ruta del Mercosur, porque está atravesada por numerosas rutas provenientes de conocidos centros de producción de estupefacientes, del norte y noreste del país. Y que también se utiliza como una vía para conectar con Chile.Al dictar la condena para el acusado, y pese a que los dichos del policía en su mayor parte no hacían referencia directa a la causa que se estaba juzgando, el Tribunal ordenó "poner en conocimiento del fiscal General de la Provincia, Alejandro Moyano, y del juez federal de San Francisco, Mario Eugenio Garzón, los dichos del testigo Gustavo Díaz a los fines de que pudieran corresponder".
El “amigo”, detenido
Por el alevoso crimen de Constantini, en Arroyito, está detenido Mariano Joel Sampó. Según el fiscal, se trata de un amigo de la víctima fatal. Se sospecha que él lo llevó, con engaños, hacia el paraje donde luego fue asesinado. Sobre los autores del asesinato aún no hay novedades.
Quejas oficiales
Informe. En los últimos años, fiscales y jueces de la Justicia federal de Córdoba vienen alertando sobre las precarias condiciones que tienen las distintas fuerzas de seguridad para investigar.
Oficial. En los balances anuales de la Procuración General, los funcionarios de Córdoba aseguran que carecen de cámaras fotográficas de calidad, filmadoras, grabadores de audio, cámaras ocultas, micrófonos, dispositivos electrónicos con seguimiento, prismáticos y GPS.
FPA. La nueva Fuerza Policial Antinarcotráfico cuenta con algunos de estos aparatos. Pero no persigue, por lo general, causas federales.

