Temas del día:

Las alternativas tras el ADN: se cierra el círculo o se abre un abanico de posibilidades

“No puedo acusar a nadie si no tengo la identidad del cadáver”, respondió meses atrás el fiscal Alberion. De esta manera, buscaba explicar la importancia de los análisis genéticos.

16 de marzo de 2013 a las 12:01 a. m.
Las alternativas tras el ADN: se cierra el círculo o se abre un abanico de posibilidades

"No puedo acusar a nadie si no tengo la identidad del cadáver", respondió meses atrás el fiscal Alberione. De esta manera, buscaba explicar la importancia de los análisis genéticos.Se espera que una vez obtenido el patrón de ADN de los huesos peritados, sea cotejado con la genética de la madre de Carina y una hija de la joven, a las que ya se les extrajeron muestras.De ser positivo, aparecería en el universo de la causa la figura de un hermanastro de su padre, "Pipí" González, Antonio Frosil, quien al parecer estaba a cargo del prostíbulo cuando la joven desapareció. El hombre hoy vive en la localidad santafesina de Frontera, separada por una calle de la ciudad cordobesa de San Francisco. Pero en caso de que el resultado sea negativo, se abre un inmenso abanico de mujeres que hayan estado desaparecidas entre 2003 y 2006. Entre ellas, María de los Ángeles Verón ("Marita"), la joven tucumana cuyo rastro es un misterio desde abril de 2002 y que, a raíz de la lucha de su madre, Susana Trimarco, se convirtió en un ícono de la lucha contra la trata de personas. Lidia "Liliana" Medina (falleció hace pocos días) y sus hijos, los mellizos Fernando y Gonzalo Gómez, que fueron juzgados y absueltos en el juicio por la desaparición de "Marita", vivieron en Frontera hasta 1987 cuando dejaron esa ciudad para trasladarse a La Rioja. El padre de los mellizos (nacidos en el Hospital Iturraspe de San Francisco) seguiría residiendo en la localidad santafesina.El nombre de "Marita" figura de manera muy superficial en la denuncia que llegó al fiscal Alberione. Ante esto, el fiscal supo aclarar que esta posibilidad era similar a la de cada una de estas mujeres desaparecidas. Durante los allanamientos, el fiscal se comunicó para entrecruzar información con su colega cordobesa Eve Flores, que en septiembre de 2011 lideró un importante operativo con excavaciones en predios de dos prostíbulos de la localidad de Piquillín (ubicada a 50 kilómetros de Villa Santa Rosa), sobre la ruta nacional 19, buscando sin éxito el cadáver de una joven mujer que habría sido prostituida allí, según la denuncia que había recibido.