La familia del delivery pidió agravar los cargos
La querella reclamó que la muerte de Milton Saffadi se encuadre en un homicidio por dolo eventual; en vez de culposo. Testigos ratificaron que la soga colocada en Valle Escondido era ilegal.
La familia de Milton Matías Saffadi (16), el joven repartidor de pizzas que en 2007 murió tras llevarse por delante una soga ubicada en un puesto de guardia del complejo Valle Escondido de Córdoba Capital, pidió el agravamiento de los cargos en el juicio que se lleva adelante en el fuero correccional.
Por la muerte del joven delivery está siendo juzgado el exadministrador del predio Alberto Depetris por el delito de homicidio culposo, que prevé una pena de entre 6 meses y 5 años de cárcel. Sucede que la soga no debía estar colocada ni se podía interferir la circulación de personas, ya que el predio no era privado.
Los padres de la víctima, a través de su abogado Hernán Gavier, solicitaron ayer ante el juez Correccional de 4ª Nominación, Armando Ángeli, que la acusación se agrave por la de homicidio con dolo eventual, que prevé una pena de hasta 25 años. El pedido fue solicitado ayer luego de la declaración, como testigos, de funcionarios municipales que ratificaron ante el juez que Valle Escondido no es un country, que la soga no debería haber estado colocada y que las calles en ese complejo son públicas para la circulación. Uno de los inspectores llegó a graficar la situación como si se pusiera "una soga en Colón y General Paz o en la avenida Caraffa".
"La muerte de Milton no fue una imprudencia. A tenor de las pruebas y los testimonios que se vienen recabando, era previsible que se produjera una tragedia en cualquier momento con esa soga. Se dio un menosprecio por la vida", sostuvo el abogado querellante Gavier, quien representa a los padres de la víctima.
¿Cómo sigue todo?
El juez corrió vista del pedido formulado por el letrado al fiscal Aldo Patamia, quien tiene tiempo hasta este jueves para decidir si avala o rechaza el pedido de la familia Saffadi.
Si el fiscal sostiene este pedido de agravamiento de la calificación del delito y el juez hace lugar a esa requisitoria, el juicio debería suspenderse ya que en el fuero correccional no se tratan casos de dolo eventual, solamente culposos. En ese caso, se debería realizar un nuevo juicio en el fuero penal.
"Yo no estaba para matar a nadie: estaba para prevenir", declaró la semana pasada Oscar Alberto Cobos, quien era el vigilante que estaba en casilla de la guardia cuando sucedió el drama aquella noche del 24 de febrero de 2007.
Depetris, el acusado, se declaró inocente y se abstuvo de declarar en este juicio. Su abogado, Alejandro Dragotto, responsabilizó por lo sucedido al guardia que estaba aquella noche. Y remarcó que se quiere hacer de Depetris un "chivo expiatorio".

