La complejidad de condenar por homicidio sin un cadáver
Son escasos los casos de asesinatos en los que, a pesar de que nunca se halló el cuerpo, llegaron a juicio y hubo una condena.
En la provincia de Córdoba existe un antecedente reciente. Se trata del crimen de Miguel "el Gaucho" Vera, quien se encuentra desaparecido en el paraje Cerro Negro, al norte de Córdoba, desde 2001. Por este caso, fue condenado a fines de 2012, su hermano Ariel Eligio Vera (57) a 12 años de prisión. La condena fue dispuesta por la Cámara 3ª del Crimen de Córdoba, a pesar de que el cuerpo nunca fue encontrado, como así tampoco el revólver con el que se consumó el asesinato. Ariel Vera fue condenado por homicidio agravado. Pero no fueron las pruebas lo que lo terminaron cercando solamente, sino su propia confesión en las últimas audiencias. Sin embargo, el hombre nunca dijo dónde enterró el cuerpo.El crimen habría sido derivación de una pelea por dinero. Chirino, otro final. Distinto fue lo ocurrido con el caso del abogado Pedro Salvador Chirino (69), de quien nada se sabe desde el 1° de febrero de 2007, cuando desapareció de su casa del barrio Juniors, en la Capital.Por el caso, el exempleado judicial Hugo Zuliani y su por entonces chofer de confianza, Raymundo Carnavale, fueron condenados a 12 años de cárcel.Sin embargo, el delito que la Cámara 7ª del Crimen les probó que no fue homicidio, sino privación ilegítima de la libertad. El fallo fue ratificado por el TSJ.La mujer de Chirino, parte querellante, reclama que el caso se encuadre en homicidio. Privación de la libertad. Otros dos casos de personas desaparecidas en Córdoba fueron encuadrados por fiscales como privación ilegítima de la libertad (secuestro coactivo) y se envió a sospechosos a juicio oral.Por un lado, está el caso de Mariela Besonart, en Villa María; por el otro, el de Nicolás Sabena, en la ciudad de Río Cuarto.Respecto a Mariela, desaparecida en septiembre de 2005, su exesposo Rodolfo Delpino fue enviado a juicio. Si bien estuvo preso largo tiempo, el TSJ dispuso que permanezca libre.El dato es que la Justicia civil ya declaró "muerta" a Mariela en un proceso por una sucesión.Por la desaparición de Nicolás, ocurrida en septiembre de 2008, tres miembros de una familia fueron enviados a juicio por privación ilegítima de la libertad agravada. Se trata de: José Vargas Miserendino y sus hijos José y Lucía Vargas.

