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La alarma no los dejó vaciar un banco

Delincuentes, haciéndose pasar por un grupo religioso, alquilaron un salón contiguo a la entidad crediticia, en Río Segundo. Hicieron un boquete y accedieron a la bóveda.

28 de septiembre de 2010 a las 12:01 a. m.
Especial
La alarma no los dejó vaciar un banco

Río Segundo. Tenían todo perfectamente planeado para dar un gran golpe en el banco y vaciar la bóveda, durante el aguacero del fin de semana. Alquilaron un local vecino a la entidad para un supuesto encuentro evangélico, taparon la vidriera y pusieron la música fuerte para no despertar sospechas, hicieron el boquete y hasta taparon una cámara de seguridad. Sin embargo, el plan fracasó porque la alarma se activó y alertó a la Policía. No hay detenidos y los investigadores avanzan en la identificación de los autores del fallido golpe. Sucedió el fin de semana en la sucursal del Banco Macro en la ciudad de Río Segundo.Los delincuentes habían fingido ser de un grupo evangélico de Alta Gracia y alquilaron durante dos fines de semana consecutivos el salón de fiestas del club Sociedad Italiana, colindante con la entidad bancaria. El banco está en avenida Sarmiento al 1200, frente a la plaza del pueblo. Fiesta religiosa. Los ladrones alquilaron el salón del club durante dos fines de semana con la excusa de un encuentro religioso, informó el fiscal Luis Nazar. Incluso lo decoraron y taparon las ventanas con una lona. "Pusieron música a gran volumen para disimular los ruidos mientras realizaban el boquete", dijo el fiscal. La pared que separa el banco del club tiene 30 centímetros de ancho. Hicieron un boquete de unos 50 centímetros de diámetro. Nazar explicó que a la medianoche del sábado se activó la alarma en la Policía de Río Segundo. Un móvil fue al banco y los policías no vieron nada raro. Incluso, subieron al techo y revisaron todo, pero no notaron nada extraño. El fiscal informó que la Policía le indicó que se contactó con el gerente del banco, quien habría dicho que sólo tenía una llave de la bóveda y que la otra estaba en manos de otro que estaba de viaje.El gerente había dicho que desde la Policía no lo llamaron. Lo concreto es que recién ayer, con la apertura del banco, se descubrió todo.