Temas del día:

La absolución no la libró de su angustia

La joven estaba acusada de matar a su beba recién nacida. La fiscal pidió su libertad por duda insuperable y citó casos anteriores.

30 de marzo de 2011 a las 12:01 a. m.
La absolución no la libró de su angustia

La Cámara Cuarta del Crimen absolvió por duda insuperable a María Ernestina Guevara (24), quien estaba acusada de dar muerte a su beba en el momento del parto, en junio de 2009. Previamente, la fiscal Laura Battistelli había solicitado la caída de los cargos luego de un extenso alegato que dio por tierra con la instrucción y dejó plasmada la vulnerabilidad emocional de la acusada. Luego de casi dos años de estar presa en Bouwer, la joven quedó libre pero bajo tutela de su abogado y su mejor amiga, el único ser querido que la siguió durante este juicio.Por unanimidad, el jurado popular dio por finalizado un debate de tres audiencias en las que se partió de la posibilidad de una prisión perpetua, se pasó a una imputabilidad con circunstancias extraordinarias de atenuación y, finalmente, al veredicto: la absolución.La opinión de los peritos y la interpretación del origen y entorno familiar de la acusada fueron determinantes a la hora de dar vuelta la instrucción. Según cómo se reconstruyeron los hechos (aún con duda), Ernestina habría sufrido un desmayo tras el parto y luego de seccionar el cordón umbilical. En ese lapso en el que ella estuvo inconsciente, la bebé habría muerto desangrada.Luego se produjo el hecho que tanto eco cobró a través de la prensa, por un detalle: la joven metió a la bebé en una bolsa de nylon y la tiró en la vereda de la cuadra de su departamento, en barrio Nueva Córdoba. Tras ser asistida en la Maternidad Provincial y una serie de indagaciones poco fructíferas a una madre conmocionada, la Policía halló el cadáver. Ese fue el inicio de esta pesadilla que, pese a la libertad, continúa para Ernestina por su estado de vulnerabilidad emocional. Lo bueno. A lo largo de las tres audiencias de este juicio, con breves intervalos, Ernestina no paró de llorar. Su estado de angustia no alcanzó a disiparse cuando comenzó a vislumbrarse que, en su alegato, la fiscal Battistelli iba a pedir su absolución. Battistelli se convirtió en crítica de la investigación del fiscal José Bringas y descalificó las palabras de la acusación: "Haber dado muerte a su hija recién nacida de cuya vida le constaba, porque respiró y lloró". Ese instrumento señalaba que la joven había metido a la bebé en una bolsa y le provocó la muerte por asfixia.Pero en el debate, el autor de la autopsia aclaró que la bebé murió desangrada y no asfixiada. Esto le valió a la fiscal como uno de los ejes para decir que la prueba había sido forzada.Battistelli recordó que la figura de infanticidio cayó porque "las mujeres se han liberado" y "desapareció el problema de la deshonra". "Esto no se ha visto en este juicio", señaló en referencia a la familia y a la ciudad de origen de Ernestina (Río Gallegos) de tradiciones muy conservadoras. La chica mantuvo su embarazo en secreto y no se enteró ni su mejor amiga. Como muestra de esta situación, la acusadora remarcó que al debate no se presentó "ni un solo familiar" de la acusada."Se derogó el infanticidio, pero el puerperio no se derogó", remató la fiscal. No obstante, indicó que eso no influyó sobre la muerte de la bebé, sino sobre los actos posteriores de la madre. Aún con situación de "duda insuperable", Battistelli dio a entender una suerte de hipótesis de lo que sucedió, a partir de lo que sostuvieron los peritos. La chica se desmayó y en ese interín la niña (con el cordón desgarrado) se desangró. Alrededor de esa posibilidad hilvanó toda una serie de circunstancias que apoyaban que la chica no tuvo intención de dar muerte a la niña. "No hubo dolo: querer matar a alguien, a conciencia", dijo.Además del caso Díaz (en Villa Dolores), la fiscal citó el voto en minoría de Eugenio Zaffaroni en el caso Tejerina: "Cuando existe la duda insuperable, la exculpación de la imputada aparece obligatoria". Y con gran paralelismo con este caso, también citó: "Este abandono es violencia familiar". Finalmente, recurrió al jurista en relación a la situación conservadora de la familias Tejerina y Guevara: "De afirmarse que pautas morales en nuestra sociedad han desaparecido en el momento que el legislador las describió, sería una mentira".La fiscal concluyó diciéndole al jurado popular: "La ley dice que cuando la duda es insuperable, hay que absolver". Lo malo. La requisitoria de absolución ya hacía inevitable el veredicto de libertad. Pero, además de eso, Battistelli solicitó que el tribunal diseñe un esquema de contención de la chica, que seguía llorando en el banquillo. "Reviste un estado anímico de alto riesgo", explicó la acusadora. El defensor Miguel Sánchez no tuvo más que adherir a lo solicitado por la fiscal, pero pidió la designación de una tutela para Ernestina, que recayó en el codefensor Alberto Simón junto a la mejor amiga de la joven, Guadalupe Novas.El abrazo final entre ambas fue todo un símbolo. Una gran lealtad de amiga y una gran necesidad de contención. Para Ernestina, ya libre, empieza una nueva vida, para nada fácil.