Juzgan a un joven por matar a un albañil tras un asalto
El trabajador fue hallado muerto en su casa de barrio Coronel Olmedo, en 2009. Fue asesinado a golpes en la cabeza. Al sospechoso se le encontró el celular de la víctima.
Lo encontraron muerto recién al quinto día. El hombre yacía tirado en el piso. Los policías que habían acudido a la casa, alertados por vecinos, no encontraron ninguna lesión a simple vista y al comienzo se pensó que había sido una muerte natural. La sorpresa llegó tras la autopsia: el hombre había sido asesinado a golpes en la cabeza. El drama sucedió a fines de 2009 en el barrio Coronel Olmedo de la ciudad de Córdoba. La investigación demostró que el albañil Juan Tapia había sido muerto tras un asalto.Dos años y medio después, un joven está siendo juzgado como el supuesto autor de ese crimen. Se trata de Cristian González, de 23 años, un conocido de la víctima, quien llega acusado como supuesto autor de homicidio en ocasión de robo ante la Cámara 11ª del Crimen. Los jueces están acompañados por jurados populares. Robo domiciliario. La investigación determinó que la víctima sufrió el robo de unos 400 pesos que tenía en la billetera (cobrados por trabajos de albañilería), un equipo de DVD y un celular. Precisamente, ese teléfono terminaría siendo clave para el avance de la pesquisa realizada por los investigadores policiales de Homicidios. Don Tapia fue encontrado muerto el 10 de diciembre de 2009 en su casa de calle Idelfonso Muñecas al 4500, de barrio Coronel Olmedo. La autopsia determinó que había muerto cinco días antes. Por testimonios de vecinos se estableció aproximadamente la hora en que habría sido atacado en su hogar. Vivía solo. Al analizar su teléfono celular se estableció que una persona había comenzado a usar el aparato poco después del crimen. Y ese artefacto fue secuestrado en manos del ahora detenido: Cristian González.El muchacho no supo precisar por qué tenía ese aparato. Entre otras pruebas en su contra consta que era un conocido de la víctima y que tenía antecedentes por robos. Se descubrió que mientras tuvo el celular en sus manos envió una gran cantidad de mensajes de texto a su esposa y a su madre, domiciliadas en Formosa. Se desconoce el contenido de esas comunicaciones.En un primer momento se sospechó que en el crimen participaron dos personas. Sin embargo, todo se redujo finalmente sobre el muchacho.En el juicio, que continuará el lunes próximo, participan jurados populares. El fiscal de Cámara es Diego Albornoz.

