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Juzgan a hermanos que balearon a adolescente

Es la chica de 14 años a la que le dispararon en el cráneo para robarle el celular. Los acusados vivían a sólo tres cuadras de la casa de la menor, en barrio Nuestro Hogar III, de la ciudad de Córdoba. Ayer declaró la víctima, ya restablecida de las lesiones sufridas.

16 de octubre de 2012 a las 12:01 a. m.
Francisco Guillermo Panero
Juzgan a hermanos que balearon a adolescente
Testimonio clave. Los vocales Adriana Mandelli, Roberto Spinka (presidente) y Nereo Magi escuchan a la tía de la víctima, quien muestra a qué distancia se efectuó el disparo (Pedro Castillo/La Voz).

Dos jóvenes hermanos son juzgados por su presunta participación en un asalto a una adolescente de 14 años que terminó baleada en la cabeza y salvó providencialmente su vida.

La primera audiencia de este juicio por jurados se celebró ayer en la Cámara 9ª del Crimen de la ciudad de Córdoba y tuvo dos destacados testimonios en la víctima y una tía que la acompañaba durante el asalto.

En esas declaraciones quedó en claro quién fue el autor del disparo mientras que sonó aliviada la situación del otro hermano, que tuvo mínima o leve participación y, es más, habría frenado al agresor que se encontraba alterado.

Hoy, “MJS” está sana y salva y no afronta secuelas pese a tener alojado el proyectil en el interior de su cráneo. Pero el año pasado, tras sufrir el asalto por un celular en barrio Nuestro Hogar III, estuvo varias semanas en el Hospital de Niños debatiéndose entre la vida y la muerte, en coma farmacológico y con respiración asistida.

Providencialmente, la chica salió de la terapia intensiva y, de a poco, fue recuperándose hasta alcanzar el alta.

Ahora tiene 15 años y sólo sufre algunos dolores de cabeza, además de mucho miedo cuando sale a la calle.

La convivencia en el barrio sigue siendo áspera luego de la detención de los hermanos denunciados por el robo a mano armada en plena vía pública, cerca de las casas donde habitan los protagonistas de esta historia.

El debate. En esta primera audiencia declararon la joven baleada y su tía, principal testigo del caso.

Ambas reconocieron a los acusados e indicaron sin demostrar dudas que quien disparó fue Juan, de quien señalaron que se encontraba alterado y aparentemente drogado.

Pero el otro hecho saliente es que todo parece indicar que Sebastián pudo ver aliviada su acusación, ya que no ha sido vinculado con un rol activo durante el asalto, ya que habría querido huir y no pronunció palabra salvo para frenar a su hermano o hacerlo retirarse cuando aquel se encontraba desbordado.

Así surgió luego de los testimonios de las dos mujeres, quienes con dificultad aportaron lo que recordaban del episodio. Con diferentes matices, sostuvieron que Juan estaba acompañado de su hermano pero claramente era quien llevó la iniciativa y la voz cantante durante el asalto.

“Dame el celular que sé que tenés uno”, le habría dicho al abordar a la joven, apuntándola con un revólver calibre 22. Sebastián lo acompañaba pero se había colocado detrás, como yéndose. Según atestiguó la adolescente, el agresor tenía los ojos rojos, hablaba apurado y estaba alterado. Tras tomar el aparato telefónico, tan sólo un Nokia 1112, se retiró, pero luego volvió hacia las jóvenes, donde habría gritado a la menor: “¡A vos no se te ocurra batir a la cana!”.

MJS le contestó: “No te colgués, Juan, no te colgués”.

De acuerdo a los relatos, el joven amartilló el revólver y luego disparó, a muy corta distancia.

La tía graficó en su declaración a qué distancia se produjo el disparo, muy cerca de la frente de la chica.

A pesar de la herida, la chica se levantó del suelo con la vista ausente, dio dos pasos y cayó. En el piso comenzó a vomitar y se desmayó.

El juicio por jurados populares es presidido por el vocal Roberto Spinka, secundado por Adriana Mandelli y Nereo Magi. Los tres interrogaron con mesura para determinar la participación de cada uno de los acusados.

El presidente se preocupó por dilucidar por qué la víctima decía “el cómplice” al referirse a Sebastián y los tres jueces desmenuzaron los detalles del relato de ambas mujeres.

También buscó ese tipo de atenuantes el defensor Raúl Cabrera Pauli, en lo referente a Sebastián. Sobre Juan, pareció poner énfasis en su estado, remarcando las declaraciones que sugerían que estuvo drogado al momento del asalto.

Así, cuando faltan varias jornadas de debate, puede estimarse que la situación de uno y otro hermano parece separarse. En el barrio, persiste esa idea. Ayer, cuando Magi le preguntó a la víctima por qué sentía miedo de salir a la calle, MJS dijo que había sido insultada y amenazada por familiares de los detenidos. Según declaró, uno de los hermanos de los acusados le dijo: “Si no sale Sebastián, te voy a cagar matando”.

Por un celular

El asalto. En la madrugada del 8 de febrero de 2011, MJS estaba acompañada por una tía que compartió el rol de víctima del asalto, aunque con mejor suerte. A poco de salir a comprar cigarrillos –según la instrucción de esta causa– se les acercaron dos jóvenes, los hermanos Juan Ramón (23) y Carlos Sebastián Ludueña (21), quienes abordaron a la adolescente para robarle el celular.

El disparo. Al huir, le dispararon a la frente de la chica, a muy poca distancia. El proyectil entró por el hueso frontal del cráneo y quedó alojado en el parietal derecho, felizmente sin pérdida de masa encefálica.

Detenidos. Pocos días después de la agresión fueron detenidos, en barrio Villa El Libertador, los dos presuntos agresores, domiciliados a tres cuadras de la casa de la familia de la víctima.