Joven asegura que sufrió golpiza brutal en una comisaría
Un joven que fue apresado tras caerse en su moto asegura que recibió duros maltratos, a pesar de tener una pierna quebrada. La Policía niega ese relato. La Justicia investigará el hecho.
Río Tercero. Un joven de esta ciudad denunció penalmente haber sido víctima de un grave caso de abuso en la comisaría local, pero las autoridades de la Policía negaron todo maltrato y defendieron el procedimiento.
Para Mariano Lencina (36), fue “el peor día” de su vida. Describió que vivió “una pesadilla de 12 horas”, desde el sábado a la noche, cuando aparecieron dos policías minutos después de que –según dijo– se cayera en la moto en que se conducía solo.
Lencina contó que terminaba de comer un asado con sus amigos. “Pasadas las 23, venía a mi casa, se me cruzó un perro, derrapé y se me cayó la moto arriba de mi pierna”, arrancó con su versión, tras negar que corría picadas o que estaba alcoholizado, como dijo la Policía.
“Vino un vecino a ayudarme y llegaron dos policías, les dije que tenía la pierna quebrada. Me levantaron de los pelos, me decían que eso me pasaba por correr picadas. Uno me daba con una tonfa, el palo que usan, y el otro con golpes de puño. Me pegaron en la cabeza y me decían ‘A ver, ¿tenés quebrada la pierna?’ y me pegaban en la pierna”, contó a este diario en tono sereno y convincente.
Aseguró que mientras estaba esposado, ya arriba del patrullero, un policía le seguía “pegando con el palo en los riñones y en el pecho”. Una vez llegado a sede policial, Lencina dijo que lo hicieron subir “con la pierna quebrada unas 10 escaleras”. Ahora denuncia que por ese esfuerzo sufre “desplazamiento de rodilla y quebradura de tibia”, por lo que aseguró necesita que le coloquen prótesis y clavos, con meses de recuperación.
“Nunca dejaron de pegarme. Mientras me revisaba el médico policial, uno me pegaba con la tonfa por las costillas. El médico dijo que no tenía nada. El dolor era insoportable, gritaba y pedía que me llevaran al hospital. Se me doblaba la rodilla de manera inversa pero de los pelos me llevaron a las patadas a la celda”, relató.
Según dijo, a las 3 de la mañana, en el hospital, una médica coincidió con el diagnóstico del médico policial, que no tenía nada, sin hacerle placa. “Recién a las 7, un policía amigo mío pidió que me llevaran de nuevo al hospital. A las 9 me hicieron una radiografía donde sale la quebradura. A las 12 quedé en libertad”, relató.
Tras hacer la denuncia penal en contra del accionar policial, Lencina acotó que no tiene antecedentes penales ni policiales y pidió que “estos personajes que están patrullando no estén más en la calle porque son un peligro para la sociedad”.
Defensa policial
Contundente y sin rodeos, el jefe de la Departamental Tercero Arriba, Héctor Quevedo, no dudó al “respaldar el procedimiento policial, de acuerdo a los hechos acontecidos y a cómo se ha labrado el sumario”. Aseguró que “no hubo excesos” y que, además, “el accionar policial fue correcto”. Recordó que el móvil acudió a barrio Bonaire por un llamado ante supuestas picadas de motos. Mencionó que Lencina quedó detenido por presunta conducción peligrosa.
Quevedo aseguró que “el médico policial constató que tenía halitosis alcohólica pero ninguna lesión ósea”. Y respondió que le parecen “irrisorios” los dichos de Lencina respecto de que mientras lo revisaba el médico un agente le pegaba. “Un médico no arriesgaría su título”, acotó. También se mostró sorprendido cuando Lencina reprochó que se le pegara con una tonfa, acotando que “el personal policial ya no usa” ese elemento ni la vara de goma.
De todos modos, Quevedo anticipó que ya interviene el Tribunal de Conducta Policial. Mientras la denuncia judicial es investigada, esta Departamental acumula en los últimos años otras denuncias por presuntos maltratos a detenidos.

