Jorge Petrone reiteró que es inocente
En el juicio que se sigue por la ocupación irregular de un predio cerca de Carlos Paz, el desarrollista dijo que fue víctima de una estafa.
En el juicio por usurpación y falsedad ideológica que se sigue en la Cámara 10ª del Crimen, el empresario desarrollista Jorge Petrone pidió ayer hacer uso de la palabra para reiterar que es inocente, repetir que fue víctima de una estafa y reprochar a la Fiscalía que es vox populi desde el principio del proceso que "está sentenciado". En un virtual alegato defensivo, el titular de la firma Gama SA, expuso las características de sus negocios inmobiliarios para mostrar cómo se maneja con las tasaciones y el uso del agua en esos emprendimientos. Su objetivo fue desmentir que haya tenido intenciones de conseguir agua en el inmueble usurpado con el supuesto de que le hacía falta para llevarla a su emprendimiento La Arbolada, cercano a ese lugar. Para ello ofreció como ejemplo la compra de otros complejos que tampoco contaban con agua en la zona y que adquirió en la misma época de los hechos que se juzgan (alrededor del año 2004) y explicó que si hubiera necesitado agua le alcanzaba con comprar un par de lotes de mil metros cuadrados y no 60 hectáreas.Además, agregó que para los desarrollistas el tema del agua no es una cuestión importante, y en ese sentido graficó con otros grandes emprendimientos que se proyectan en los alrededores de la ciudad de Córdoba y que "tampoco cuentan con agua". "El valor del mercado" Además, Petrone desacreditó los dichos de los peritos tasadores que indicaron valores más altos de los que el abonó por el predio en cuestión al ejemplificar que pagó por ese lugar los precios del mercado en ese momento, muy similares a los que pagó en su emprendimiento La Arbolada y en otros de la misma zona. Para graficar que fue víctima de una estafa, y no su mentor, Petrone declaró que no es él quien maneja los papeles de las operaciones y dijo varias veces que los negocios los decide "en 30 segundos".Un tramo importante de su alocución lo dedicó a indicar que sólo tiene un teléfono celular y aseguró que cuando se establezcan los cruces telefónicos quedará demostrado que jamás habló con quienes identificó como los autores de la estafa. Más tarde, reconoció que en 2005 tenía otro número de teléfono, aunque repitió que los cruces telefónicos demostrarán que no tuvo trato con quienes señala como autores de la maniobra delictiva."No soy un delincuente", se quejó, para posteriormente agregar que es un "generador de empleo".Luego se lamentó porque desde la Fiscalía, en Tribunales, en la calle o de boca de abogados muy prestigiosos, le vienen diciendo desde hace años que "está sentenciado".El empresario tuvo también posibilidad de dirigirse en esos términos al fiscal Enrique Gavier, sobre quien dijo que no mantenían ninguna cuestión personal.

