Japón: hay compras por pánico y podría haber escasez
De todos modos no hay saqueos ni corridas inflacionarias.
La comida enlatada, las pilas, el pan y el agua embotellada han desaparecido de los anaqueles de los establecimientos mientras Japón se enfrenta a un nuevo peligro provocado por el terremoto y el maremoto ocurridos la semana pasada, las compras por pánico.De todos modos, en las coberturas periodísticas de distintos medios se destaca que la población ha mantenido el orden y no hubo saqueos o alzas de precios."Sendai, con más de un millón de habitantes, ha recuperado parcialmente la electricidad pero lleva ya cuatro días sin agua. Miles de japoneses pacientes y silenciosos hacen colas a una veintena de kilómetros de la ciudad para abastecerse de víveres y combustible. No ha habido apenas intentos de saqueos, y ningún comerciante o transportista ha subido los precios", escribieron los periodistas de El País de Madrid.Escasez. A los negocios se les están acabando sus existencias aun a gran distancia de la zona del desastre, aumentando los temores de que el acaparamiento de productos pueda afectar la distribución de alimentos a aquéllos que realmente los necesitan.Las olas de compras frenéticas están creando problemas de suministros ya sea por los daños en las carreteras y caminos congestionados, el cierre de fábricas, la reducción del servicio ferroviario y otras interrupciones.Funcionarios del gobierno han pedido a la población a que se abstenga de comprar productos que no necesita.Los negocios al minorista señalan que no han visto ese pánico en años, quizás desde la crisis petrolera de los años 70.

